La incertidumbre sobre la fecha del partido entre Talleres y Boca Juniors llegó a su fin. La Liga Profesional de Fútbol comunicó oficialmente que el encuentro se disputará el próximo jueves 2 de abril, con inicio a las 20:30 horas, en el estadio Mario Alberto Kempes de la ciudad de Córdoba. La autorización para la asistencia de hinchas del equipo visitante también fue confirmada.
Un desenlace con antecedentes
La definición cierra un capítulo de discrepancias entre ambas instituciones. Mientras que la dirigencia de Boca Juniors solicitó jugar el jueves para contar con mayor tiempo de recuperación física, Talleres había propuesto la fecha del sábado. El argumento del club cordobés se basaba en esperar el regreso de varios de sus futbolistas que se encuentran cumpliendo compromisos con sus selecciones nacionales.
Finalmente, el organismo rector del torneo optó por priorizar el pedido del conjunto porteño, encabezado por su presidente Juan Román Riquelme. Esta resolución permite a Boca organizar su calendario pensando también en su debut en la Copa Libertadores.
La agenda inmediata de Talleres
Con el partido contra el Xeneize definido, el calendario de Talleres para las próximas semanas también tomó forma. La «T» tendrá una semana exigente, ya que tras medirse con Boca deberá viajar a Buenos Aires para enfrentar a Defensa y Justicia el lunes 13 de abril a las 16:30.
El equipo de Walter Ribonetto regresará a Córdoba para recibir a Deportivo Riestra el domingo 19 de abril, nuevamente en el Kempes a las 20:30. Para cerrar el mes, la albiazul visitará a Estudiantes de La Plata el sábado 25 de abril a partir de las 17:00 horas.
El panorama para Boca Juniors
Por su parte, Boca Juniors afronta un inicio de abril con doble desafío. Luego de la visita a Córdoba, el conjunto de Diego Martínez enfocará su atención en el torneo continental. Su debut en la Copa Libertadores 2024 será el martes 7 de abril, cuando visite a Universidad Católica de Chile a las 21:30 hora argentina.
Este cruce en el Kempes se presenta como un partido clave en las aspiraciones de ambos equipos en la Liga Profesional. Para Talleres, representa la oportunidad de sumar ante un rival directo en su fortín. Para Boca, es un examen complicado en cancha de un equipo que suele ser fuerte de local.
