El Gobierno nacional, a través de la Secretaría de Finanzas, dio a conocer los instrumentos que pondrá a disposición del mercado en una nueva licitación de deuda del Tesoro. La operación, programada para este viernes, tiene como objetivo renovar vencimientos por un monto aproximado de $8 billones, correspondientes al segundo llamado del tercer mes del año.
Un menú diversificado para el mercado local
Según la información oficial, la cartera económica ofrecerá una variedad de títulos públicos. El menú incluirá instrumentos con tasa de interés fija, tasa variable y bonos ajustados por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). Esta diversificación busca captar la demanda de distintos tipos de inversores en el mercado de capitales local.
La atención de los operadores estará centrada en el nivel de renovación (rollover) que logre la cartera, así como en las tasas de interés que se convaliden durante la subasta. Estos indicadores son considerados un termómetro de la confianza del mercado en la estrategia financiera del gobierno.
La novedad: un nuevo bono en dólares
La principal novedad de esta licitación es la incorporación de un nuevo título denominado en moneda estadounidense, el Bono Argentino 2028 (AO28). Este instrumento vencerá el 31 de octubre de 2028. Hasta ahora, el Ministerio de Economía se había apoyado en el Bonar 2027 (AO27), a través del cual ya recaudó aproximadamente 500 millones de dólares.
Con el AO28, la cartera que conduce Luis Caputo busca habilitar un canal adicional para obtener divisas, destinadas a afrontar compromisos de deuda en el exterior durante la segunda mitad del año. El monto máximo a emitir de este nuevo bono será de 2.000 millones de dólares, a través de licitaciones escalonadas.
Contexto de liquidez y expectativas
El financiamiento en el mercado local se ha vuelto un pilar fundamental para la economía, en un contexto donde las opciones de emisión en mercados internacionales son limitadas. Analistas señalan que la liquidez en pesos dentro del sistema financiero se mantiene en niveles holgados.
El Banco Central ha absorbido en las últimas operaciones alrededor de $3,2 billones a través de pases (REPO), mientras que las tasas de interés de corto plazo se ubican en mínimos, rondando el 2,2% y 2,3% mensual efectivo. Ante este escenario, no se anticipan dificultades para alcanzar la renovación de los vencimientos del viernes.
Sin embargo, los inversores observarán con detenimiento qué tramos y tipos de activos resultan más demandados. Este interés se da en un momento donde, por factores estacionales, se espera que la demanda de pesos comience a moderarse. El rendimiento que exija el mercado al nuevo bono AO28 será otro dato clave a seguir, tras las tasas validadas en operaciones anteriores con el AO27.
