En un encuentro cargado de dramatismo, la selección de Bolivia consiguió este sábado su pase a la final del repechaje intercontinental para el Mundial 2026. El equipo sudamericano, que había comenzado el partido con un desempeño irregular, mostró su capacidad de reacción al remontar un marcador adverso para imponerse finalmente por 2-1 a Surinam.
Un inicio complicado y un gol en contra
El primer tiempo del partido mostró a una Bolivia imprecisa, que tuvo dificultades para imponer su ritmo de juego. Surinam, por su parte, se mostró ordenado y aprovechó los espacios, generando mayor peligro en la primera mitad. La situación se complicó para «La Verde» al inicio del segundo período, cuando una acción confusa dentro del área pequeña terminó con el balón en la red tras un remate de Liam Van Gelderen, que puso el 1-0 a favor del combinado caribeño.
La reacción y el giro del partido
Con el marcador en contra, Bolivia intensificó su presión y comenzó a dominar claramente las acciones. La igualdad llegó gracias a una jugada individual de Moisés Paniagua, quien desde fuera del área ejecutó un potente disparo cruzado que no pudo ser detenido por el arquero rival. El empate dio un impulso definitivo al equipo, que siguió buscando el gol de la victoria.
La oportunidad decisiva se presentó a diez minutos del final, cuando el árbitro señaló un penal a favor de Bolivia por una infracción dentro del área. Miguel Terceros asumió la responsabilidad y convirtió desde los doce pasos con notable tranquilidad, estableciendo el 2-1 definitivo que desató la celebración del plantel y la afición boliviana.
Todo se define el miércoles
Con este triunfo, Bolivia aseguró su presencia en la final del repechaje, donde su rival será la selección de Irak. El partido decisivo, de carácter eliminatorio y a un solo partido, está programado para el próximo miércoles 1 de abril a las 12:00 horas (hora argentina). El ganador de ese encuentro obtendrá el último boleto disponible para la Copa del Mundo de la FIFA 2026.
El premio para el vencedor será integrar el Grupo I de la fase final del torneo, compartiendo zona con selecciones de primer nivel como Francia, Senegal y Noruega. De esta manera, Bolivia mantiene vivas sus esperanzas de participar en un Mundial después de una prolongada ausencia en la máxima cita del fútbol internacional.
