El proyecto para desarrollar un polo comercial de gran escala en la frontera noreste del país retomó impulso. Jorge Castillo, conocido por su vinculación con la feria La Salada en Buenos Aires, ratificó que los planes para establecer un complejo en el paraje Cambaí, Santo Tomé, constituyen una «realidad en proceso». La ubicación, estratégica por su proximidad con Brasil, Paraguay y Misiones, abarcaría un terreno de 100 hectáreas.
Ampliación del proyecto original
Según las declaraciones del empresario, la ambición del emprendimiento ha crecido más allá de la idea inicial de un polo textil. Ahora se contempla la incorporación de un parque industrial y un mercado concentrador de frutas y verduras, con el objetivo de crear un eje de interacción comercial entre Corrientes, Buenos Aires y Mendoza. Castillo, quien actualmente cumple prisión domiciliaria por causas de evasión y lavado de activos, brindó estos detalles a medios locales.
Preocupación en el sector empresarial formal
La noticia no fue bien recibida por los representantes del comercio establecido en Corrientes. Guillermo Basade, presidente de la Federación Económica de Corrientes (FEC), expresó que el sector se mantiene en «estado de alerta» ante la posibilidad de una competencia que califican de desigual. Si bien aclaró que, de cumplir con todos los requisitos legales, el proyecto debería ser aprobado por la municipalidad de José Augusto Suaid, la FEC exigió inspecciones rigurosas y reglas claras para todos los actores.
Tres ejes de preocupación
Desde la entidad gremial detallaron tres puntos críticos que fundamentan su posición de cautela frente al mega emprendimiento:
Comercio formal: Existe temor a una merma significativa en las ventas de los negocios locales que operan dentro del marco impositivo vigente.
Precarización laboral: Se señala el riesgo de que el predio fomente el trabajo informal o en condiciones laborales desfavorables.
Seguridad y ambiente: Preocupa el impacto que generaría la afluencia masiva de vehículos y personas en una zona de tránsito ya compleja como el paraje Cambaí.
Un proyecto que divide aguas
Para la FEC, el rol del Estado en sus tres niveles es fundamental para garantizar que no existan privilegios y que se aplique la ley de manera equitativa. Mientras tanto, el proyecto de Castillo se mantiene como una promesa que genera opiniones encontradas. Por un lado, hay quienes lo visualizan como un motor generador de empleo para la región de la costa del Uruguay. Por otro, un sector importante lo percibe como una amenaza potencial para la estructura comercial institucional de la provincia.
