En un encuentro amistoso que dejó más dudas que certezas, la Selección Argentina se impuso por 2-1 ante Mauritania en La Bombonera. Los goles del mediocampista Enzo Fernández y del juvenil Nicolás Paz, este último de tiro libre, no alcanzaron para opacar un desempeño general que el director técnico Lionel Scaloni calificó de manera severa.
Un balance negativo del DT
«No se jugó bien, el equipo no estuvo bien en ningún momento», declaró Scaloni en la conferencia de prensa posterior al partido. El entrenador campeón del mundo fue claro al señalar que el rendimiento colectivo estuvo lejos de los estándares esperados, a pesar de la victoria. «Este equipo puede jugar mucho mejor, es evidente», añadió, descartando cualquier atisbo de relajación por el bajo perfil del rival.
Scaloni explicó que el objetivo de estos partidos es probar variantes, pero reconoció que la prueba no salió como esperaban. «Si hago una prueba, el equipo se resiente. Cuando querés probar, si no tenés mucho tiempo, puede salir mal», analizó. A pesar del resultado adverso en lo futbolístico, el técnico intentó rescatar una lección: la necesidad de mantener la concentración ante cualquier oponente.
Factores contextuales y una lesión sensible
El partido se desarrolló en un contexto particular. La lluvia y el estado del campo de juego fueron mencionados por los jugadores, y el escenario no estuvo colmado de público. Además, Scaloni se refirió al impacto emocional que causó en el plantel la grave lesión de Joaquín Panichelli, que lo dejará fuera del próximo Mundial. «Fue algo muy feo. No se lo deseo a nadie», expresó el DT, aunque aclaró que eso no justifica el bajo nivel mostrado.
Un rival inesperado y la preparación rumbo a 2026
La elección de Mauritania como rival no formaba parte del plan original de la AFA. Tras la cancelación del partido contra España por la Finalissima y un problema de calendario con Guatemala, la federación debió buscar un oponente de último momento. Mauritania ocupa el puesto 115° del ranking FIFA y se presenta como uno de los rivales más accesibles que ha enfrentado Scaloni en su ciclo.
Para el entrenador, sin embargo, el verdadero desafío no estaba en el equipo contrario, sino en el interno: sostener la exigencia y el hambre competitivo del plantel campeón del mundo. Un objetivo que, según su propio análisis, no se cumplió en esta ocasión. «Cuando bajamos un poco el pistón, se complica. Esa es la realidad», resumió.
Mirada hacia el futuro
Con la mira puesta en la Copa del Mundo de 2026, Scaloni utilizará el próximo amistoso ante Zambia para seguir evaluando jugadores. El técnico, que se consolida como el segundo con más partidos al frente de la Albiceleste, insistió en que estos encuentros sirven para trabajar y corregir detalles. «Los rivales del Mundial son difíciles. Y van a jugar como Mauritania hoy, lo van a poner difícil», advirtió, recordando la sorpresiva derrota inicial en el último Mundial.
El mensaje final del entrenador fue de autocrítica y llamado a la mejora, dejando en claro que el camino hacia la defensa del título mundial requiere de un nivel de juego muy superior al exhibido en La Bombonera.
