En una entrevista cargada de emotividad, Lizy Tagliani no pudo contener las lágrimas al rememorar uno de los períodos más complejos de su vida personal: el proceso de adopción de su hijo, Tati, que coincidió con una serie de graves acusaciones públicas en su contra. La artista se presentó en el ciclo televisivo de Mirtha Legrand, donde brindó detalles del impacto que tuvo ese capítulo en su vida familiar.
Un proceso de adopción bajo la lupa
Tagliani relató que el trámite de adopción, que calificó como «largo y extremo», se vio paralizado a un día de la audiencia de sentencia definitiva. Este freno estuvo directamente relacionado con las denuncias formuladas públicamente por la periodista Viviana Canosa, quien la acusó de delitos graves. «Fue un golpe muy duro», admitió la comediante, explicando que, pese a todo, se mantuvo enfocada y fuerte por el bien del niño que esperaba integrar a su familia.
La lucha por la verdad y la familia
«Tenía dos focos», explicó Tagliani sobre su estrategia durante aquel momento crítico. «Uno era público y demostrarles que nada de eso era verdad». La artista describió cómo asistía a sus compromisos laborales, como su programa de radio, con la prensa esperándola a la puerta, decidida a defender su dignidad. El otro foco, señaló, era volver a su hogar en Adrogué y contener a su familia, un viaje de hora y cuarto que muchas veces interrumpía para desahogar su dolor.
«Era como si me estuvieran matando todos los días un poquito. Esa era la sensación», confesó con la voz quebrada ante la mesa de Mirtha Legrand. Aseguró que nunca bajó los brazos, impulsada por el temor de que, «por mentiras», el niño volviera a una situación de vulnerabilidad.
La maternidad como transformación
Tagliani también reflexionó sobre cómo la maternidad ha cambiado su perspectiva de vida. «A mí, que soy una tarambana, ser mamá me dio racionalidad», afirmó. Explicó que ahora, antes de actuar, piensa en las consecuencias para su hijo, su marido y su familia, optando por «hacer lo correcto» en lugar de lo que haría «sin nada que perder».
Un final feliz y causas judiciales pendientes
Pese a la tormenta, la historia tuvo un desenlace positivo. En agosto de 2024, Lizy Tagliani y Sebastián Nebot se convirtieron legalmente en padres de Tati. La actriz compartió la noticia en sus redes sociales con un mensaje de amor y compromiso hacia el niño.
El conflicto judicial, sin embargo, permanece abierto. Las acusaciones de Canosa, que incluyen presuntos delitos graves, fueron presentadas ante la Justicia. En respuesta, Tagliani inició una demanda por calumnias e injurias contra la periodista, un proceso que continúa su curso en los tribunales.
