Un informe especializado reveló las remuneraciones de los principales directores de las escuderías, mostrando una amplia brecha entre los equipos líderes y el resto.
El mundo de la Fórmula 1 no solo se mide por la velocidad en la pista, sino también por las cifras económicas que se manejan fuera de ella. Recientemente, se difundió un informe que detalla los salarios de los principales jefes de equipo de la categoría, con diferencias significativas entre las distintas estructuras.
Según los datos publicados por el analista Marc Limacher en la edición 2026 del BusinessBookGP, el mejor remunerado en este segmento es Zak Brown, de McLaren, con ingresos cercanos a los 12 millones de euros anuales. Detrás aparecen nombres como Toto Wolff y Frédéric Vasseur, ambos con cifras en torno a los 8 millones.
En ese contexto, uno de los datos que generó interés es la ubicación de Flavio Briatore en el ranking. El dirigente italiano, actual referente en Alpine —escudería vinculada al piloto argentino Franco Colapinto— percibe alrededor de 2,5 millones de euros por temporada, una cifra muy por debajo de los líderes de la categoría.
La lista continúa con otros responsables técnicos y deportivos como James Vowles (7,5 millones), Laurent Mekies (7 millones) y Andrea Stella (6 millones), en un esquema donde los ingresos varían según el rol, la trayectoria y la estructura del equipo.
En la parte baja del ranking aparecen nombres como Ayao Komatsu y Graeme Lowdon, con salarios cercanos a los 2 millones, mientras que otros cargos técnicos, como el de Steve Nielsen, se ubican por debajo del millón anual.
Es importante destacar que estas cifras corresponden a salarios base y no contemplan bonificaciones por resultados, premios o participaciones accionarias, factores que pueden modificar de manera considerable los ingresos finales, especialmente en los equipos con mejor rendimiento.
El informe permite dimensionar el peso económico de quienes toman decisiones estratégicas dentro de la Fórmula 1 y evidencia que, más allá de los nombres y los resultados deportivos, la brecha salarial entre estructuras continúa siendo amplia.
