La derogación del Estatuto del Periodista Profesional, vigente desde 1946, reabre el análisis sobre la regulación laboral en un contexto de cambios tecnológicos y precarización estructural del sector en Argentina.
El Estatuto del Periodista Profesional, norma que regula la actividad en Argentina desde 1946, ha sido derogado mediante el artículo 194 de la Ley 27.742 (Reforma Laboral y Bases). Esta medida coloca en el centro del debate la actualización de la legislación laboral para el sector de las comunicaciones.
El contexto normativo ha experimentado modificaciones en los últimos tiempos, que incluyen cambios en el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), ajustes en el sistema de medios públicos y modificaciones en el acceso a la información pública, entre otras.
Paralelamente, organizaciones del sector han registrado un aumento en los reportes de incidentes que afectan a trabajadores de prensa. Según el monitoreo del Foro de Periodismo Argentino, en 2025 se documentaron 278 casos de ataques a la prensa, lo que representa un incremento respecto a años anteriores. Un caso que tuvo repercusión fue el del fotorreportero Pablo Grillo, quien resultó herido mientras cubría una manifestación en Buenos Aires.
En el plano laboral, datos del Sindicato de Prensa de Buenos Aires indican que, en abril de 2025, un 70,48% de los trabajadores de prensa del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) percibía ingresos por debajo del valor de la canasta básica, y el pluriempleo alcanzaba al 55%.
Expertos señalan que la discusión sobre el marco regulatorio se da en un escenario de transformación profunda. La expansión de las redes sociales y la digitalización han modificado las formas de producción, consumo y negocio de la información. El modelo laboral basado predominantemente en el empleo en relación de dependencia ha ido cambiando, con un aumento de trabajadores autónomos, colaboradores y experiencias de medios autogestivos o comunitarios.
En Córdoba, por ejemplo, el Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren) reporta que más de la mitad de sus afiliados corresponde a trabajadores bajo modalidades de autogestión.
La convergencia de estos factores –cambios normativos, condiciones económicas del sector y una transformación tecnológica y de modelos de trabajo– sustenta el debate actual sobre la necesidad de actualizar la legislación que regula la profesión periodística en el país.
