El presidente de China llamó a la convivencia entre ambas potencias en un encuentro bilateral donde se abordaron temas clave como Taiwán y Medio Oriente.
El presidente de China, Xi Jinping, declaró durante el banquete de bienvenida a su par estadounidense, Donald Trump, en el Gran Salón del Pueblo de Beijing: «Nuestros dos países deben ser socios, no rivales». La reunión, que duró dos horas a solas, abordó la convivencia entre las potencias mundiales, la situación de Taiwán y la guerra en Medio Oriente.
El gobierno chino emitió un comunicado señalando que «la cuestión de Taiwán es el tema más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos». La provisión de armamento estadounidense a la isla mantiene en alerta a la administración china. La vocera Mao Ning advirtió: «Si se maneja adecuadamente, la relación bilateral gozará de estabilidad general. De lo contrario, los dos países tendrán choques e incluso conflictos, poniendo en gran peligro toda la relación».
Desde el lado norteamericano, Trump calificó a Xi como «un gran líder» y afirmó que le negó la entrega de «equipo militar» a Irán. «Le gustaría ver el estrecho de Ormuz abierto, y dijo: ‘Si puedo ayudar en lo que sea, me gustaría hacerlo’», declaró Trump en una entrevista con Fox News. El encuentro tendrá continuidad con la visita de Xi a la Casa Blanca el 24 de septiembre.
