La inflación acumulada en el primer cuatrimestre de 2026 superó la previsión oficial para todo el año, y crece el pesimismo entre los argentinos sobre la capacidad del gobierno para reducir los precios.
De acuerdo con datos del Indec, los precios al consumidor aumentaron 2,6% en abril respecto a marzo y 32,4% interanual. Así, acumularon un alza de 12,3% en el primer cuatrimestre de 2026, mientras que el presupuesto preveía 10,1% para todo el año. Esta previsión no se cumplirá, y la desinflación ya no es el activo que solía ser para el oficialismo.
Una encuesta nacional de la consultora Delfos realizada en abril arrojó que dos de cada tres argentinos no creen que el presidente Javier Milei logre reducir la inflación aún más, frente a un 29% que sí lo cree. El pesimismo alcanzó su nivel máximo en la serie interanual, mientras que el optimismo tocó un piso similar al del voto duro de La Libertad Avanza (LLA), alrededor del 30% que votó a Milei en las primarias de agosto de 2023 y la primera vuelta del mismo año.
El informe de Delfos señala: “Cuando más de siete de cada diez dicen no creer en la inflación del Indec y dos tercios no creen que el Gobierno pueda reducirla aún más, se rompe una pieza clave del dispositivo político libertario: la idea de que, aunque cueste, ‘lo peor ya pasó’. A partir de ahí, el sacrificio deja de percibirse como inversión a futuro y empieza a vivirse como pérdida sin compensación clara”.
El punto de inflexión se produjo en febrero de 2026, luego de que el gobierno abortara la actualización metodológica prevista, lo que derivó en la renuncia del titular del Indec, Marco Lavagna. Ese mes, el pesimismo superó el 50%. La asociación entre pesimismo y crisis de confianza se refleja en el aumento ininterrumpido de quienes no creen en la inflación que publica el Indec: 13 puntos porcentuales entre febrero y abril (de 59% a 72%), mientras que la confianza cayó 9 puntos en el mismo período.
En la misma línea, la última encuesta de QMonitor reportó que casi dos de cada tres argentinos creen que el gobierno no está logrando controlar la inflación, contra un 29% que opina lo contrario. Este dato negativo es el más alto desde febrero pasado, y el optimismo se mantiene por debajo del 30%. Además, menos del 30% cree que los precios aumentaron poco o nada en el último mes, mientras que el 73% piensa que aumentaron mucho o bastante.
En este contexto, la inflación vuelve a estar entre las principales preocupaciones de los argentinos, con un 22% de menciones según la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública de la Universidad de San Andrés (Espop/Udesa). La consultora Reale-Dalla Torre también ubica la inflación en el top 5 de preocupaciones, con alrededor del 35% de menciones entre marzo y abril. El informe de Atlas Intel & Bloomberg muestra un rebote de las menciones a altos precios e inflación a partir de febrero, consolidándose en el top 3 de preocupaciones.
El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (Ietse) anticipó el dato oficial del Indec, proyectando 2,63% de inflación para abril. “La persistencia inflacionaria, combinada con la caída del salario real, impacta de forma directa sobre los hogares, especialmente en los segmentos de ingresos bajos y medios, limitando severamente su capacidad de consumo. Abril de 2026 consolida una tendencia preocupante: la desaceleración inflacionaria no responde a un proceso de recuperación económica, sino a la contracción del consumo”, destaca el documento.
Las expectativas de una desinflación “virtuosa” (no atada a una recesión) se diluyen. Según Delfos, “el 68% no cree que Milei vaya a mejorar la situación del país durante su mandato; el 66% cree que el país estará peor que el año pasado; el 66% no cree que pueda bajar más la inflación; y el 72% no cree en los datos del INDEC sobre inflación. Es decir: el Gobierno no sólo pierde apoyo presente, sino también autoridad para narrar el futuro y credibilidad para explicar el presente”.
En síntesis:
- La inflación acumulada en el primer cuatrimestre de 2026 superó la previsión oficial para todo el año, debilitando el principal activo económico del gobierno.
- Crece el pesimismo social: alrededor de dos tercios de los argentinos no creen que el gobierno de Javier Milei pueda seguir reduciendo la inflación.
- La confianza en los datos del Indec cayó con fuerza desde febrero de 2026, tras la crisis que derivó en la salida de Marco Lavagna.
- La inflación volvió a ubicarse entre las principales preocupaciones ciudadanas, impulsada por la persistencia de aumentos de precios y la caída del salario real.
- La relativa desaceleración inflacionaria actual no se percibe como una mejora económica sostenible, sino como resultado de la contracción del consumo en un marco recesivo.
