Mientras la dirigencia busca definir al próximo entrenador, el nombre del Vasco gana terreno y se acerca a un esperado regreso a la Ribera.
Boca Juniors se encuentra cada vez más cerca de definir quién ocupará el banco de suplentes para encarar la segunda parte del año. El nombre que ganó fuerza en las últimas horas es el de Rodolfo Arruabarrena, quien tendría avanzadas las conversaciones para regresar al club en el que ya tuvo una etapa como director técnico.
Aunque el acuerdo todavía no fue oficializado, las negociaciones se encuentran encaminadas y existe optimismo entre las partes para concretar el regreso del entrenador, que actualmente reside en España junto a su familia.
Mientras se terminan de resolver los detalles contractuales, Arruabarrena y su grupo de trabajo ya habrían comenzado a interiorizarse sobre la actualidad futbolística del plantel profesional. El análisis de los jugadores disponibles, las necesidades del equipo y las posibles incorporaciones forman parte de las tareas previas al inicio de la pretemporada.
En caso de confirmarse su llegada, el exlateral izquierdo volverá a ponerse al frente de Boca luego de su paso entre 2014 y 2016, período en el que obtuvo títulos locales y dirigió más de 70 partidos oficiales.
La dirigencia busca acelerar los tiempos para que el nuevo entrenador pueda contar con varios días de trabajo antes del comienzo de la preparación. La intención es que el cuerpo técnico disponga del mayor margen posible para evaluar el plantel y planificar el semestre.
El desafío que tendrá por delante no será menor. Boca atraviesa una etapa de reestructuración deportiva y la prioridad será recuperar competitividad, consolidar una identidad de juego y reordenar un equipo que viene atravesando meses de altibajos.
De no surgir imprevistos en las próximas horas, Arruabarrena se encamina a convertirse nuevamente en el entrenador del conjunto xeneize, iniciando así un segundo ciclo al frente de uno de los clubes más importantes del fútbol argentino.
