Más de 200 personas participaron de una capacitación sobre liderazgo y resiliencia en el deporte de alto rendimiento, organizada por ARDE y la Agencia Córdoba Deportes.
Con una convocatoria de más de 200 personas, en el Gimnasio Sur del estadio Mario Alberto Kempes se realizó una charla titulada “La Gestión Emocional en el Alto Rendimiento Deportivo”, organizada por ARDE (Academia de Alto Rendimiento Deportivo) junto a la Agencia Córdoba Deportes.
Durante casi tres horas, entrenadores, deportistas, dirigentes, profesores, estudiantes y familias participaron del encuentro encabezado por Sergio “Cachito” Vigil, junto a los instructores deportivos Maxi Cabanne, José Manuel Estrada y Nicolás Rodríguez Álvarez.
Los disertantes abordaron conceptos vinculados al liderazgo, la motivación, la resiliencia, la construcción de equipos y el desarrollo de habilidades emocionales para afrontar contextos de alta exigencia tanto en el deporte como en la vida cotidiana.
Uno de los conceptos centrales fue la importancia de entrenar la dimensión emocional con la misma dedicación que la preparación física o técnica. “Un deportista que no gestiona su emocionalidad queda a merced de sus impulsos y de las presiones del entorno”, fue una de las reflexiones compartidas entre los coordinadores.
Sergio “Cachito” Vigil expresó: “Córdoba siempre me ha acompañado en todo mi recorrido. Encontrarme con la gente y en este estadio maravilloso, siempre hace que se caiga un lagrimón. Es un regalo de la vida”.
Maxi Cabanne afirmó: “Como cordobés es una responsabilidad poder compartir nuestro trabajo con tantas personas. Entrenar lo mental y emocional se puede hacer, pero requiere dedicación, tiempo y compromiso”.
José Manuel Estrada sostuvo: “Recorrimos cuatro grandes bloques durante la charla, combinando ejercicios, herramientas concretas y espacios de preguntas y respuestas para que cada persona pudiera llevarse algo aplicable a su día a día”.
Nicolás Rodríguez Álvarez declaró: “La idea es que cada participante se lleve algo concreto para aplicar. Siempre estamos construyendo un mundo emocional y ese mundo termina definiendo gran parte de nuestros comportamientos”.
Al finalizar la jornada, varios asistentes se acercaron para agradecer la experiencia. El intercambio se extendió más allá del cierre formal, según los organizadores.
