Movilizaciones de la CGT y las CTA en Córdoba expresan oposición a la iniciativa de reforma laboral del Gobierno de Milei, con concentraciones en el centro cívico y la Terminal de Ómnibus.
En Córdoba, el rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional mantiene activo al movimiento obrero con diversas protestas organizadas por las filiales locales de la CGT y las CTA. Las marchas se concentraron frente a la Casa de Gobierno y la zona de la Terminal de Ómnibus, donde los manifestantes exigieron frenar los recortes y proteger los derechos laborales.
Los gremios convocaron a una unidad sindical en la acción, con concentraciones frente a la UOM Córdoba para la marcha de las dos CGT. Desde las centrales sindicales emitieron un comunicado en el que expresaron: “decimos NO a la reforma laboral, SÍ a la defensa del trabajo, el salario, la reactivación económica y al fortalecimiento de la negociación colectiva por rama como herramienta solidaria y equitativa”.
En declaraciones a Canal 10 y SRT Media, el Ingeniero Ariel König, Secretario de Prensa y Difusión del Sindicato Unión Obreros y Empleados Municipales de la Ciudad de Córdoba (SUOEM), señaló que fue una “importante movilización, importante mensaje a toda la República Argentina, con una movilización de las dos CGT trabajando juntas, por un lado repudiando la intervención de la UOM, por otro lado repudiando esta reforma laboral, repudiando la destrucción del empleo, y queda muy claro que esta destrucción del Estado que busca el Gobierno Nacional, no hace otra cosa que traer destrucción, destrucción de las fuentes de trabajo, destrucción del consumo, la caída del empleo, y es algo que lo estamos viendo no solamente en la percepción nuestra, sino en las mismas estadísticas que publica el Gobierno”.
König afirmó que “es muy importante la presencia de los gremios porque los gremios esencialmente, en el corazón del gremialismo está la solidaridad, y esto permite que en una negociación salarial justamente podamos trabajar en conjunto, el más fuerte con el más débil para que todos podamos obtener un resultado satisfactorio, y eso es lo que está buscando destruir el Gobierno, esa solidaridad en la lucha gremial”.
El vocero del SUOEM sostuvo que “la destrucción del Estado, la destrucción del empleo, la destrucción del consumo afecta de forma transversal a todos los trabajadores y trabajadoras de la República Argentina”. Sobre el impacto de la reforma, indicó que “en el caso que se plantea, afecta en que los sectores más fuertes no pueden proteger a los sectores más débiles”.
Consultado sobre las acciones futuras, König declaró que “nosotros vamos a plantear que bajo esta modalidad no se puede continuar, que esta destrucción del empleo es inadmisible, esta destrucción del consumo es inadmisible, afecta de lleno al sector trabajador, por lo cual nosotros los trabajadores no vamos a mirar para otro lado”.
Ante la pregunta de si la reforma generará más trabajo, el gremialista respondió: “claramente es un chiste, está habiendo una gran transferencia de recursos de los sectores trabajadores hacia los sectores más concentrados, y esta es la herramienta para poder fortalecer a los sectores concentrados a costa de los trabajadores. No solo el desempleo, la baja del consumo, sino la destrucción del empleo en blanco, lo cual va a afectar no solamente a esta generación, sino a las generaciones subsiguientes”.
Entre los puntos clave de las protestas, las centrales obreras denuncian que la reforma vulnera la solidaridad entre trabajadores y favorece el chantaje patronal. Se realizaron asambleas y movilizaciones exigiendo paros provinciales y nacionales. Durante las manifestaciones, los sindicatos cuestionaron las negociaciones políticas y pidieron a las autoridades provinciales que no acuerden reformas que perjudiquen a la industria nacional y a los trabajadores.
El plan de lucha contra la reforma tuvo un fuerte epicentro en la provincia, con columnas que partieron desde el Puente Centenario hacia el Centro Cívico. En continuidad con el plan de lucha, diversos gremios cordobeses salieron a la calle para visibilizar el reclamo por salarios dignos y reactivación económica, manteniendo el rechazo absoluto a la Reforma Laboral impulsada por el Gobierno de Milei.
