El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dictó este sábado el estado de excepción en todo el territorio nacional tras seis semanas de protestas y bloqueos que dejaron 16 fallecidos.
La Paz. El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dictó este sábado el estado de excepción en todo el territorio nacional con el propósito de ordenar la intervención de las fuerzas de seguridad y asegurar la liberación de las carreteras estratégicas. Las protestas y bloqueos, que se extendieron por más de seis semanas, provocaron severas consecuencias en el abastecimiento y causaron la muerte de 16 personas, en su mayoría por la imposibilidad de recibir asistencia médica oportuna.
En un mensaje emitido por cadena televisiva, el jefe de Estado argumentó que la determinación fue adoptada tras agotar los mecanismos de diálogo institucionales y denunció la existencia de «estructuras políticas organizadas» que operan desde el Chapare. Paz calificó la situación imperante como un intento de desestabilización democrática impulsado por sectores vinculados al «narcoterrorismo», apuntando a facciones alineadas con el expresidente Evo Morales. El decreto prohíbe las interrupciones de tránsito y faculta a las Fuerzas Armadas a colaborar con la Policía en la custodia de infraestructuras esenciales.
La medida gubernamental se implementó pocas horas después de que el Poder Ejecutivo suscribiera un acuerdo formal de pacificación con el secretario general de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo. El convenio estipulaba el levantamiento inmediato de las medidas de fuerza sindicales a cambio de la conformación de mesas técnicas de trabajo y gestiones para la liberación de manifestantes que habían sido detenidos durante los enfrentamientos.
Pese al entendimiento con la principal central obrera, la tensión social se mantiene elevada en diversas regiones andinas. Dirigentes de la Federación Departamental de Campesinos Túpac Katari calificaron el pacto como una «traición» y ratificaron que continuarán de forma independiente con los cortes de rutas, manteniendo inalterable su exigencia de renuncia del actual mandatario.
