Un fuerte estruendo se percibió el martes en varias localidades de Calamuchita y otras zonas de Córdoba. No se registraron sismos ni meteoros, y las causas continúan sin confirmación.
Un fuerte estruendo percibido durante la tarde del martes en distintas localidades de Calamuchita y otras zonas de la provincia continúa sin una explicación confirmada. El fenómeno generó una ola de especulaciones entre los vecinos.
La página especializada Central del Tiempo Argentina informó que, tras analizar los registros de la estación sismológica LPCA, ubicada en La Paz (Córdoba), no se detectó ningún evento sísmico entre las 15:50 y las 16:50, horario en el que se concentraron la mayoría de los reportes.
El sitio también indicó que no existen registros del ingreso de meteoros o bólidos que permitan atribuir el fenómeno a un evento astronómico. En consecuencia, señaló que la hipótesis más probable es un origen artificial, aunque aclaró que por el momento no es posible determinar cuál fue la causa.
Las redes sociales se poblaron de testimonios de vecinos de Río Tercero, Villa Rumipal, Villa del Dique, Santa Rosa de Calamuchita, Embalse, Villa General Belgrano, Almafuerte, San Marcos Sierras, Río Cuarto, Copina e incluso sectores de San Luis. Los usuarios describieron haber escuchado una fuerte explosión o sentido una vibración en viviendas y ventanas.
Con la ausencia de una explicación oficial, comenzaron a surgir teorías. Algunos usuarios sostuvieron que podría haberse tratado de un boom sónico provocado por aviones F-16 durante vuelos de entrenamiento. Otros apuntaron a explosiones en canteras, tareas de minería o detonaciones vinculadas a obras.
También aparecieron referencias a la Central Nuclear de Embalse, los llamados «cielomotos», e incluso comentarios que mencionaban ovnis, teorías conspirativas y bromas que se viralizaron rápidamente.
En medio de la confusión, circularon publicaciones que atribuían el fenómeno a un supuesto sismo de magnitud 2,4. Sin embargo, ese registro corresponde a otro evento informado previamente por el INPRES, por lo que no explica el estruendo reportado el martes.
Por ahora, la única certeza es que el fenómeno fue percibido por numerosos vecinos en una amplia región de Córdoba, pero su origen continúa sin una explicación confirmada.
