El presidente argentino participó en un acto de la oposición brasileña donde calificó a Lula Da Silva como ‘ladrón’ y ‘basura socialista’, y se refirió al juez Alexandre de Moraes como ‘basura calva’. Brasil llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocó al embajador argentino en Brasilia.
El sábado pasado, el presidente argentino Javier Milei asistió al lanzamiento oficial de la candidatura presidencial de Flavio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro. Durante el evento, Milei se refirió al presidente brasileño Lula Da Silva como ‘ladrón’ y ‘basura socialista’, y al juez del Tribunal Supremo Federal Alexandre de Moraes como ‘basura calva’.
El gobierno brasileño, a través de su cancillería, llamó a consultas a su embajador en Buenos Aires y convocó al embajador argentino en Brasilia. El canciller brasileño Mauro Vieira calificó los dichos como ‘una provocación sin igual en 200 años’.
El gobierno argentino, por su parte, descartó la posibilidad de una disculpa presidencial. La Oficina de Respuesta Rápida emitió argumentos que apuntaron a los vínculos de Lula con la ex presidenta Cristina Fernández y con el ex candidato Sergio Massa.
Brasil es el principal socio comercial de la Argentina. Las exportaciones argentinas hacia Brasil alcanzan los 100 mil millones de dólares anuales, con un superávit de 25 mil millones de dólares anuales. El sector automotor cordobés depende en gran medida de las exportaciones al mercado brasileño.
El diario O Globo de San Pablo tituló que la intervención de Milei constituye ‘el abrazo del oso’ y señaló que ‘para Flávio (Bolsonaro) hubiera sido mejor que se quedara en Buenos Aires (Milei)’.
