Miriam Palacios, madre de la víctima, relató los hechos ocurridos durante un festejo familiar y cuestionó la supervisión judicial sobre el principal acusado.
Una semana después del femicidio de Rocío Belén Gómez (25) en Santa María de Punilla, su madre, Miriam Palacios, brindó un testimonio ante medios locales. El principal acusado es Maximiliano Baudraco (40), expareja de la víctima, quien registraba una condena previa por violencia de género y una orden de restricción vigente.
Según relató Palacios, el ataque ocurrió la noche en que la familia celebraba su cumpleaños. La mujer se despertó por los gritos de su hija durante una discusión con Baudraco. «Salté por la ventana para ir a pedir ayuda. Tenía miedo de que me hiciera lo mismo», declaró. También indicó que le dijo al agresor: «No le pegues más por favor».
Baudraco había sido condenado anteriormente a dos años y dos meses de prisión en ejecución condicional por coacción, resistencia a la autoridad y daño calificado, tras denuncias presentadas por la madre de la víctima. A pesar de la restricción de acercamiento, el agresor continuaba frecuentando la vivienda. «Tenía una orden de no acercarse, pero venía igual. Era un tipo violento», afirmó Palacios.
Rocío Gómez era madre de tres niñas, la menor fruto de su relación con Baudraco. «Yo veía venir que iba a pasar algo grave. Hoy pido justicia para que pague lo que le hizo a mi hija», sostuvo la madre.
La abogada de la familia, Daniela Morales Leanza, cuestionó los mecanismos de supervisión judicial. «Hay que revisar qué tipo de controles se realizaron y qué hizo el juez de control. Sin lugar a dudas Baudraco debía estar preso; entiendo que es un femicidio que se podría haber evitado», declaró.
La comunidad de Santa María de Punilla continúa a la espera del avance de la causa judicial.
