El pontífice expresó su preocupación por los recientes acontecimientos en la frontera entre Ceuta y Marruecos y solicitó soluciones pacíficas.
El papa León XIV manifestó este domingo su preocupación por la crisis migratoria en Ceuta y pidió que puedan encontrarse «soluciones de paz, de estabilidad y de justicia», luego de los recientes acontecimientos registrados en la frontera entre el enclave español y Marruecos.
Durante el rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, el pontífice se refirió públicamente a la situación y elevó sus plegarias por las personas afectadas.
«Paz, estabilidad y justicia» fueron las palabras elegidas por León XIV para referirse a la crisis que volvió a poner en primer plano el drama de quienes intentan alcanzar territorio europeo desde el norte de África.
La situación se agravó el jueves, cuando una multitud intentó ingresar a Ceuta procedente de Marruecos. Muchas personas buscaron alcanzar el territorio español a nado, en medio de una situación de tensión en la frontera.
De acuerdo con los datos difundidos hasta el momento, al menos 71 migrantes perdieron la vida durante los episodios vinculados al intento masivo de ingreso.
La preocupación del Papa por los migrantes
El pronunciamiento se inscribe dentro de la atención que León XIV viene prestando a la situación de los migrantes y refugiados, con llamados a que las políticas fronterizas respeten la dignidad y los derechos fundamentales de las personas.
Durante su reciente visita a España, el pontífice también había puesto el foco sobre esta problemática durante su paso por las Islas Canarias, uno de los principales puntos de llegada de migrantes que parten desde las costas africanas hacia territorio europeo.
Allí mantuvo encuentros con migrantes y representantes de organizaciones dedicadas a la asistencia humanitaria.
La crisis reavivó el debate en Europa
Los acontecimientos en Ceuta también volvieron a abrir el debate dentro de la Unión Europea sobre la política migratoria y el control de las fronteras exteriores.
Ante la magnitud de la situación, los ministros del Interior europeos tienen previsto analizar el escenario y las medidas que podrían adoptarse para responder a nuevos movimientos migratorios.
España, por su parte, reforzó los controles en la zona fronteriza entre Ceuta y Marruecos y dispuso nuevas medidas destinadas a impedir cruces irregulares.
Entre ellas se encuentra una barrera marítima de unos 500 metros, compuesta por boyas y un corredor destinado al desplazamiento de embarcaciones de vigilancia.
Mientras continúa el debate político sobre la seguridad fronteriza, el Vaticano volvió a colocar el acento sobre la dimensión humanitaria de la crisis. León XIV solicitó que cualquier respuesta tenga como horizonte la paz, la estabilidad y la justicia.
