Pedro Jorge Solans, estilista oriundo de Formosa, celebra una década al frente de su salón en Villa Carlos Paz. En una entrevista, repasa su trayectoria, sus inicios y la filosofía que guía su trabajo.
Pedro Jorge Solans, estilista nacido en Formosa, cumple diez años al frente de su salón de belleza ubicado en la esquina de Alvear y Moreno, en Villa Carlos Paz. En una entrevista, Solans relató su historia, desde su llegada a la ciudad hasta la consolidación de su negocio.
Solans llegó a Villa Carlos Paz desde Formosa con una mochila y herramientas de trabajo. Comenzó cortando el pelo y peinando casa por casa, en moto. “Empecé cortando el pelo y peinando casa por casa, en moto, con una mochilita y mis herramientas. Así me hice conocer en todo Carlos Paz”, afirmó.
El estilista indicó que eligió la peluquería porque “lo sentía, me gustaba mucho”. Un amigo lo llevó a un curso en Buenos Aires y desde entonces se dedicó a la profesión. “Amo esta profesión: me dio todo, todo, todo”, sostuvo.
Solans trabajó en el salón de Mariela Osorio, a quien conoció hace 13 años. Luego pasó por otro local hasta que pudo abrir el propio, que cumplirá diez años el próximo 26 de agosto.
Sobre su infancia en Formosa, Solans dijo que proviene de “una familia muy humilde, muy trabajadora”. Su padre falleció cuando tenía cinco años y su madre era enfermera. Comenzó a trabajar a los 17 años en una peluquería. “No fue una infancia fea para nada, pero fue todo muy justo, muy justo”, expresó.
Solans afirmó que Villa Carlos Paz “le cambió la vida”. Conoció a personas del ambiente artístico y también se dedicó al rubro de alquileres de departamentos, gracias a su amiga Susana Giacomazzi, ya fallecida.
El estilista relató una experiencia con la modelo Julieta Prandi, a quien acompañó en un momento difícil tras su separación. Según Solans, Prandi lloró en el camarín porque no tenía fondos para pagar el colegio de sus hijos. “Ella misma hacía la transferencia; la ex pareja no se hacía cargo de nada. Tenía locales y la vi vender cosas de esos locales para pagar la deuda”, declaró.
Solans y Prandi viajaron a Capilla del Monte para una experiencia de sanación emocional. Escalaron el cerro Uritorco y pasaron la noche en la cima. “Fue un viaje increíble, hermoso”, dijo.
En su salón, Solans promueve un trato igualitario entre clientes y artistas. “Todos somos personas antes que tener un nombre, todos somos iguales”, afirmó. El equipo trabaja bajo esa premisa.
El salón ofrece libros para que los clientes lean mientras esperan su turno. Solans explicó que las revistas “pasaron de moda” y que el libro “no se gasta, no se vence, no se rompe”. Los clientes pueden marcar la página con un separador y continuar la lectura en su próxima visita.
Uno de los libros disponibles es sobre Cris Miró, figura del espectáculo argentino. Solans señaló que el libro “marcó” su perspectiva sobre temas que en su época escolar eran tabú. También destacó que Miró fue “un símbolo de evolución en el campo social” y “una artista de primer nivel internacional”.
Solans concluyó agradeciendo a su equipo: “Cada profesional es un pilar importante para este salón; sin ellos no podría hacerlo”.
