El secretario de Gabinete y Promoción Humana de Villa Carlos Paz, Carlos Viotti, se pronunció sobre el cierre del Refugio Nocturno Cura Brochero, que funcionó durante 28 años. Afirmó que la decisión «es absolutamente institucional» y que el establecimiento habría sido utilizado para alojar a trabajadores de la desarrollista «Miralejos».
El secretario de Gabinete y Promoción Humana de Villa Carlos Paz, Carlos Viotti, se refirió al cierre del Refugio Nocturno Cura Brochero, que funcionó durante 28 años en la ciudad. Viotti aseguró que la decisión «es absolutamente institucional» y que no responde «a ninguna política» del municipio. También reveló que el establecimiento habría sido utilizado para alojar a trabajadores de la desarrollista «Miralejos», quienes provenían de otras localidades.
Viotti sostuvo que el municipio viene brindando asistencia al espacio desde 2007 y afirmó que durante el último año el aporte se incrementó un 30%. Además, señaló que el refugio recibió un «subsidio extraordinario» otorgado por el Concejo de Representantes.
Según explicó, el cierre habría sido decidido «por las instituciones que crearon y sostuvieron el refugio». En ese sentido, indicó que desde el municipio venían recibiendo reportes sobre situaciones que se repetían de manera sistemática, provenientes de medios de comunicación, personal de Seguridad Urbana y partes policiales. Señaló que también se habían registrado incendios y episodios de violencia que generaron reclamos de comerciantes y vecinos de la zona.
El funcionario cuestionó además los planteos sobre una «insensibilidad» del municipio frente al cierre y dijo: «Nos preguntamos qué sensibilidad hay para con los vecinos del lugar». En ese sentido, Viotti remarcó que el municipio tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de quienes viven y circulan por el sector.
Durante la rueda de prensa, el funcionario afirmó que, según datos que maneja el municipio, alrededor del 95% de las personas alojadas «no serían oriundas de Villa Carlos Paz».
Finalmente, Viotti insistió en que la fecha de cierre corresponde a una decisión de una institución privada y destacó que el sostenimiento del refugio no dependía exclusivamente del municipio, sino también de aportes de empresas privadas. Entre ellas mencionó a la empresa constructora «Miralejos», a la que vinculó con la asistencia a trabajadores que utilizaban las instalaciones para dormir, higienizarse y cenar.
