El escritor Pedro Solans donó una carabina Mauser 1909 que perteneció a su abuelo, integrante del grupo de civiles que participó de la represión de 1924. La pieza fue prueba en el Juicio por la Verdad y quedará en custodia hasta la apertura del Museo por la Memoria de Napalpí.
La historia de la Masacre de Napalpí sumó este miércoles una nueva pieza material para su preservación y transmisión. El escritor e investigador Pedro Solans entregó una carabina Mauser 1909 al Museo del Hombre Chaqueño “Profesor Ertivio Acosta”, en Resistencia, en el marco de un acto vinculado al proceso de memoria, verdad, justicia y reparación histórica.
El arma, que lleva una pequeña chapa con la inscripción “Ejército Argentino”, perteneció a Carlos Eleodoro Ferro, abuelo de Solans, quien integró el grupo de civiles que participó junto a las fuerzas de seguridad en la represión ocurrida el 19 de julio de 1924, en la entonces Reducción de Napalpí.
La entrega se concretó este miércoles 23 de septiembre en el Museo del Hombre Chaqueño y contó con la presencia de autoridades del Instituto de Cultura del Chaco, referentes indígenas, integrantes del Idach, organismos de Derechos Humanos, investigadores y personas que participaron del proceso de reconstrucción histórica y del Juicio por la Verdad por la Masacre de Napalpí. También estuvo presente el secretario de Turismo, Cultura, Deporte e Innovación de Villa Carlos Paz, Sebastián Boldrini.
“Esta pieza materializa la memoria”
La vicepresidenta del Instituto de Cultura del Chaco, Daniela Valdez, destacó la incorporación de la carabina al patrimonio histórico provincial y remarcó su valor como objeto para transmitir una parte de la historia chaqueña.
“Esta pieza que hoy se suma al patrimonio materializa la memoria. Es muy fuerte poder contar con ella para relatar lo que hoy sabemos y generar espacios de reflexión”, expresó Valdez.
La funcionaria también planteó la responsabilidad que implica recuperar y transmitir lo ocurrido:
“El desafío es preguntarnos si hacemos lo mejor que podemos con lo que sabemos hoy. Ese saber tiene que servir para reflexionar y para asumir nuestra responsabilidad”.
Desde el Museo del Hombre Chaqueño, su directora Yamila Romero señaló que la institución tendrá la responsabilidad de recibir, custodiar y preservar transitoriamente la pieza hasta que pueda ocupar su destino definitivo en el futuro Museo por la Memoria de Napalpí.
“Ser depositarios de este testimonio material de nuestra historia representa un honor, pero sobre todo un profundo compromiso”, sostuvo Romero, quien remarcó además la necesidad de abordar también aquella parte de la historia chaqueña “que durante mucho tiempo no se contó”.
Por su parte, la vocal indígena del Instituto de Cultura, Daniela Zacarías, sostuvo que la presencia del arma en el museo debe trascender su carácter de símbolo de violencia.
“Que sirva como evidencia para seguir reparando la verdad histórica”, manifestó.
También remarcó la importancia de continuar enseñando y reflexionando sobre lo ocurrido para evitar que esa parte de la historia provincial “nunca más vuelva a ser borrada ni olvidada”.
Una pieza que fue prueba en el Juicio por la Verdad
La carabina había sido incorporada como elemento de prueba durante el Juicio por la Verdad por la Masacre de Napalpí, realizado en 2022. En ese proceso, la Justicia Federal estableció la responsabilidad del Estado nacional en la planificación, ejecución y encubrimiento de la masacre y determinó que los hechos constituyeron crímenes de lesa humanidad cometidos en el marco de un proceso de genocidio contra los pueblos indígenas.
La sentencia dio por probado el homicidio agravado y la reducción a la servidumbre de entre 400 y 500 integrantes de los pueblos Qom y Moqoit.
Solans había declarado durante el juicio que a los civiles que participaron del operativo se les habían provisto armas, entre ellas carabinas Mauser 1909 del Ejército Argentino, y había señalado que conservaba la que había pertenecido a su abuelo.
La incorporación de la pieza al museo se encuentra vinculada a las medidas de reparación histórica surgidas del proceso judicial de 2022.
Ahora, la carabina permanecerá bajo custodia del Museo del Hombre Chaqueño hasta su posterior traslado al futuro Museo por la Memoria de Napalpí, donde está previsto que forme parte del patrimonio destinado a preservar y transmitir la historia de los hechos ocurridos en 1924.
El vínculo de Solans con la historia de Napalpí
El escritor y periodista Pedro Solans mantiene desde hace años un trabajo de investigación sobre la Masacre de Napalpí. En 2007 entrevistó a la sobreviviente Melitona Enrique, cuyo testimonio formó parte de su libro Crímenes en Sangre, publicado por Editorial Sudestada.
Durante el Juicio por la Verdad, además, declaró sobre la participación de civiles y el uso de armamento proporcionado por el Estado.
Este miércoles, al entregar la carabina que durante décadas permaneció en poder de su familia, Solans volvió a plantear la importancia de reconstruir colectivamente la historia chaqueña y recuperar las voces y experiencias que permanecieron silenciadas.
La jornada concluyó con la participación del Coro Qom Chelaalapi, en un acto que tuvo como eje la preservación de la memoria histórica de la Masacre de Napalpí.
