El tribunal técnico y un jurado popular determinarán la responsabilidad penal de Rocío Milagros Rauch, Ezequiel Matías Simeone y Cristian Hernán Varela por abuso sexual con acceso carnal agravado y homicidio criminis causa. El hecho ocurrió el 1 de noviembre de 2024 en la localidad de Brinkmann.
La Cámara del Crimen de San Francisco dará a conocer este jueves el fallo contra los tres imputados por el crimen de Aralí Vivas (8), ocurrido el 1 de noviembre de 2024 en Brinkmann. Los acusados enfrentan la posibilidad de prisión perpetua si son declarados culpables.
El tribunal técnico está integrado por los jueces Guillermo Rabino, Alejandro Acuña y Claudio Requena, junto a un jurado popular de ocho ciudadanos. Ellos determinarán la responsabilidad penal de:
- Rocío Milagros Rauch (28): madre biológica de la menor.
- Ezequiel Matías Simeone (33): padrastro de la víctima.
- Cristian Hernán Varela (40): amigo de la pareja.
Los tres están imputados por abuso sexual con acceso carnal agravado por la edad de la víctima y la pluralidad de intervinientes, en concurso con homicidio criminis causa. Sobre Simeone recae, además, la acusación por el delito de incendio intencional.
El crimen se descubrió el 1 de noviembre de 2024 en la localidad de Brinkmann, tras declararse un incendio en la vivienda familiar. Los peritajes forenses instruidos por el fiscal Oscar Gieco determinaron que Aralí presentaba lesiones compatibles con agresiones sexuales y que ya se encontraba sin vida por una muerte de tipo traumática antes de que se iniciaran las llamas.
De acuerdo con la reconstrucción acusatoria, Simeone habría desatado el fuego deliberadamente para encubrir los abusos y el asesinato.
A lo largo de las audiencias declararon más de una decena de testigos, entre médicos forenses, peritos y familiares. En ese marco, Cristian Varela fue el único imputado que rompió el silencio: afirmó que asistía a la vivienda únicamente a comprar estupefacientes y rechazó haber participado de los ultrajes y el posterior crimen.
En la antesala de la resolución, Natalia, tía de la niña, expresó en Tribunales: «Nadie hizo nada, nadie ha cuidado a los chicos. Lo único que se protegió fue tapar la adicción de ella, no hicieron nada, y así pasó lo que pasó. Esto se tendría que haber evitado: todo Brinkmann lo sabía y siempre se callaron. Hay mucha otra gente que debería estar en el banquillo, tanto de los organismos como gente particular que entraba a esa casa».
El padre de la víctima, Ricardo Vivas, actúa en la causa como querellante particular a la espera del veredicto.
