Durante mucho tiempo se pensó que los perros solo entendían órdenes simples como “sentado” o “quieto”, especialmente cuando eran pronunciadas por sus dueños. Sin embargo, una nueva investigación demuestra que sus habilidades lingüísticas van mucho más allá de lo que se creía.
Un equipo de científicos de la Universidad de Sussex (Reino Unido) realizó un estudio con 70 perros de distintas razas. En la prueba, los animales fueron expuestos a sílabas inventadas y sin sentido, pronunciadas por personas totalmente desconocidas para ellos.
Los resultados fueron sorprendentes: los perros lograron reconocer los términos, aunque fueran expresados por diferentes locutores. “Se pensaba hasta ahora que esta capacidad de categorizar las palabras, sin entrenamiento previo, estaba reservada a los humanos. Pensamos que no es el caso”, explicó Holly Root-Gutteridge, coautora del estudio.
Este hallazgo es relevante porque la capacidad de identificar una palabra en distintas voces es fundamental para el desarrollo del lenguaje. En los perros, implica que son capaces de crear representaciones sonoras rápidas y adaptarse a nuevas situaciones comunicativas.
Si bien se habían observado habilidades similares en otros animales, como chinchillas o ratas, esta es la primera vez que se demuestra en perros de manera espontánea y sin entrenamiento específico. El descubrimiento no solo amplía el conocimiento sobre la inteligencia canina, sino que también refuerza la idea de que los perros poseen una sensibilidad sorprendente hacia el lenguaje humano.