Nacho nació con una apnea severa que derivó en parálisis cerebral. Desde sus primeros días enfrentó desafíos complejos, pero con el acompañamiento de su familia fue desarrollando un camino propio ligado al mundo de la comunicación.
Hoy camina, se comunica y es uno de los radioaficionados más jóvenes de la Argentina. Creció rodeado de radios, cables y frecuencias, influenciado por sus padres, Diego y Analía, también vinculados a la radio.
Según relataron desde la fuerza, Nacho detectó que en eventos multitudinarios las redes de telefonía suelen saturarse. Frente a ese problema, decidió actuar: con apenas dos radios handy facilitó la comunicación durante una actividad. Tal como lo había previsto, los celulares colapsaron, pero la radio siguió funcionando.
A partir de esa experiencia, comenzó a ser convocado desde distintas localidades para fiestas y celebraciones populares, donde comparte sus equipos de manera desinteresada, aportando soluciones concretas.
En ese marco, Nacho visitó recientemente el sistema 911, acompañado por autoridades policiales, donde conoció el funcionamiento de las cámaras de monitoreo y el sistema de frecuencias. Durante la recorrida, mantuvo un encuentro con un radiooperador que le transmitió conocimientos sobre la tarea diaria.
Desde la Policía de Córdoba destacaron que la historia de Nacho refleja cómo la vocación, el acompañamiento familiar y la confianza pueden abrir caminos, más allá de cualquier diagnóstico.
