El bloqueo de las negociaciones entre el PP y Vox para la investidura de María Guardiola agita el fantasma de la repetición electoral en Extremadura. Aún hay tiempo para un acuerdo, pero el calendario se estrecha y lejos de acercar posturas, el cruce de reproches entre ambos partidos endurece el pulso político y aleja la solución a corto plazo.
Después de que Vox asegurara este lunes que en los últimos 15 días no se han producido avances, la Junta de Extremadura ha situado en la formación la responsabilidad del escenario actual, al considerar que mantiene exigencias «absolutamente desproporcionadas».
La presidenta de la Junta en funciones, María Guardiola, ha reconocido este martes en Cáceres que cerrar un acuerdo es «urgente» para que Extremadura cuente con un nuevo gobierno lo antes posible. La jefa del Ejecutivo ha admitido que «no es responsable abocar a la región a unas segundas elecciones», pero ha reiterado que cualquier pacto debe responder a la proporcionalidad de los resultados electorales «para que sea factible».
La presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, atiende a los medios antes de visitar el Hospital Universitario de Cáceres / EUROPA PRESS
Más reuniones
«El mayor respeto que uno puede demostrar a sus votantes es sentarse a trabajar y dialogar para lograr un gobierno fuerte y estable que permita seguir creciendo e impulsar el cambio que se inició hace dos años y medio», ha señalado Guardiola en respuesta a la posición defendida por Vox en la negociación.
En declaraciones recogidas por Efe, la presidenta en funciones ha confirmado que hasta la fecha se han celebrado tres reuniones, «que son pocas», y ha reclamado un cambio de ritmo: más encuentros y un trabajo «concienzudo, riguroso y serio» basado en documentos y en un intercambio de propuestas y contrapropuestas «bien argumentadas».
En este contexto, Guardiola ha insistido en que su agenda «ha estado y está» a disposición de la negociación las 24 horas. Defiende que el PP ha trabajado «desde el minuto uno» para alcanzar un acuerdo, con «ofrecimientos, llamadas, contactos constantes y documentos muy trabajados encima de la mesa», en un proceso que no obstante requiere «voluntad de todas las partes». Una voluntad que, ha subrayado, «hay que demostrar en el fondo y en las formas».
Bautista sube el tono
En paralelo, el consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social en funciones, Abel Bautista, ha endurecido el tono situando a Vox como responsable directo de que la negociación no haya avanzado desde el choque por la constitución de la Mesa de la Asamblea hace dos semanas.
«No hay avances dependiendo de cómo se mire. En el acuerdo programático hay avances en más de un 90% o un 95%, diría yo. Si se refieren a los cargos y las exigencias que están fuera de toda proporción con lo que han dado las urnas, tendrán que explicarlo ellos», ha señalado Bautista en declaraciones a los medios en Mérida.
El también secretario general del PP de Extremadura ha insistido en que la negociación debe ajustarse al mandato de las urnas y ha recordado que María Guardiola ganó las elecciones autonómicas con el 43,2% de los votos, superando tanto al bloque de la izquierda como a la suma del segundo y el tercer partido más votados (PSOE y Vox).
A su juicio, ese resultado legitima al PP para liderar el próximo Ejecutivo y marca los límites de cualquier pacto de gobernabilidad. «Respetamos a los votantes de Vox, pero también a los nuestros», ha recalcado.
Archivo – El consejero de Presidencia, Interior y Diálogo Social de la Junta de Extremadura en funciones, Abel Bautista, atiende a los medios en una imagen de archivo / EUROPA PRESS – Archivo
«Catálogo de exigencias»
Bautista ha afirmado que el PP de Extremadura no tendría inconveniente en asumir un acuerdo «en las mismas condiciones» que el alcanzado entre PP y Vox en la Comunidad Valenciana. Pero en el caso extremeño Vox ha puesto sobre la mesa un «catálogo de exigencias» que no se limita solo al plano programático, sino que incluye posiciones tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo «fuera de toda proporción» y por encima del peso obtenido en las urnas, lo que dificulta cualquier avance real en la negociación.
Frente al planteamiento de la formación de Abascal, el consejero ha defendido la oferta del PP como «razonable y proporcionada», asegurando que si los ciudadanos conocieran en detalle ambas posiciones, comprenderían mejor el bloqueo actual en la investidura. Afirma que el PP actúa «guiado por los intereses de Extremadura» frente a otras estrategias que pueden ser «legítimas» pero, advierte, deben sostenerse siempre «desde la verdad».
En esta línea, el dirigente popular ha rechazado que Vox desconozca la posición del PP en la negociación, como ayer afirmó su portavoz nacional, puesto que el PP respondió «por escrito» a las exigencias planteadas. «La única respuesta que hemos tenido es que nuestra propuesta era un gran insulto», ha afirmado Bautista, quien ha añadido que si Vox considera que existe tal agravio, puede hacer públicos los documentos o plantear una contrapropuesta.
Diputados de Vox a las puertas de la Asamblea de Extremadura, antes del inicio de la sesión constitutiva. / Javier Cintas
«El tiempo se agota»
Bautista ha advertido que «el tiempo se agota» y si finalmente se produce una nueva convocatoria electoral, Vox tendrá que dar explicaciones ante los ciudadanos. «Si se va a unas segundas elecciones, tendrán que explicarlo ellos, teniendo además en cuenta que tienen sobre la mesa una oferta razonable, consecuente con el resultado obtenido en las urnas, que les da esa entrada en el gobierno que pedían», ha afirmado.
A las puertas de que el presidente de la Asamblea inicie este jueves el periodo de consultas previo a convocar el pleno de investidura, hay que recordar que la fecha límite que ha fijado la Cámara para celebrar el pleno de investidura es el 3 de marzo. Si este primer intento falla, se puede repetir tantas veces como se estime oportuno con la misma o diferentes candidatos. Pero si en el plazo de dos meses no hay acuerdo, la consecuencia es automática: se disuelve el Parlamento y se convocan nuevas elecciones.
