El ex policía Horacio Antonio Grasso, quien ya se encuentra detenido y procesado por el hallazgo del cuerpo de Milagros Micaela Basto en su departamento de calle Buenos Aires al 300, enfrenta ahora una nueva complicación judicial. Este jueves, la Justicia de Córdoba confirmó una nueva imputación en su contra por un hecho de abuso sexual con acceso carnal calificado.
La medida fue dispuesta por la fiscal Ingrid Vago, de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual. Según el expediente, el ataque ocurrió entre marzo y agosto de 2021, en el mismo domicilio del centro cordobés donde años después se encontraría el cuerpo de Basto.
La víctima, una mujer perteneciente a su entorno familiar, denunció que Grasso la invitó a cenar y, tras ganarse su confianza, la habría drogado con estupefacientes para luego someterla sexualmente. El abogado querellante, Carlos Nayi, calificó el hecho como un «asalto sexual» planificado bajo el amparo de la impunidad que le brindaba su situación procesal en aquel entonces.
Al momento del presunto abuso en 2021, Grasso cumplía prisión domiciliaria por el crimen del niño de 6 años, Facundo Novillo Cancinos (ocurrido en 2007).
A pesar de contar con antecedentes de violencia y mala conducta en prisión, el ex policía gozaba de beneficios que, según la investigación, violó sistemáticamente: se estima que violó la domiciliaria más de 250 veces; mientras estaba detenido en su casa, promocionaba en redes sociales un servicio de reparación de armas de fuego; en su propio departamento, en julio de 2025, albañiles contratados para una limpieza hallaron el cuerpo de Milagros Basto oculto detrás de una pared de durlock y envuelto en frazadas.
Situación procesal actual
Con esta nueva figura de abuso sexual con acceso carnal calificado por el vínculo y el uso de estupefacientes, la situación de Grasso es crítica. Se suma a la acusación de femicidio, cuya prueba de ADN —que detectó su semen en la ropa interior de la víctima— ya lo posiciona como el principal responsable del crimen de la joven de 22 años.
La causa también pone la lupa sobre el desempeño del juez de ejecución penal que le otorgó la libertad domiciliaria en reiteradas ocasiones, a pesar de los informes negativos del servicio penitenciario.
El hermano del expolicía imputado continúa prófugo. Jorge Javier Grasso, dueño del departamento donde se encontró el cuerpo de Milagros, es intensamente buscado por la policía y aún no ha podido ser localizado por la fiscalía
