El año 2026 ha comenzado con señales positivas para millones de hipotecados en España. El euríbor, principal índice de referencia para calcular los intereses de las hipotecas variables, ha cerrado el mes de febrero en el 2,221%, encadenando así su segundo mes consecutivo de descensos. La caída es leve —apenas 0,013 puntos porcentuales respecto a enero (2,234%)—, pero confirma una moderación tras el repunte registrado en el tramo final de 2025.
Este comportamiento refuerza la sensación de estabilidad y aleja los sobresaltos que marcaron distintos momentos del pasado ejercicio. “Estamos viendo una estabilización del euríbor en la franja del 2,2%, después de un año con fases muy diferenciadas: primero caídas intensas, luego un repunte sostenido y ahora una moderación”, explica Laura Martínez, directora de Comunicación y portavoz del comparador y asesor hipotecario iAhorro.
Tres fases del euríbor en doce meses
Si analizamos la evolución del euríbor en el último año, el comportamiento del índice dibuja con claridad tres etapas diferenciadas. En febrero de 2025 este indicador se situaba en el 2,407% y, a partir de entonces, inició una senda descendente que lo llevó a marcar mínimos en mayo y junio de ese año, cuando alcanzó el 2,081%. En apenas cuatro meses, el indicador se dejó más de tres décimas, configurando el tramo más bajista del periodo.
Tras el verano, la tendencia cambió de signo. Desde julio (2,079%) comenzó un repunte progresivo que se prolongó hasta diciembre de 2025, cuando el índice alcanzó el 2,267%, su nivel más alto desde comienzos de año. Este ascenso, aunque moderado, volvió a ejercer presión sobre las revisiones hipotecarias de finales de ejercicio, obligando a muchas familias a reajustar sus presupuestos.
Sin embargo, el arranque de 2026 ha traído consigo una ligera corrección a la baja. Con el dato de febrero, el euríbor regresa al entorno del 2,2%, consolidando un escenario más predecible que el vivido meses atrás.
Impacto directo en las cuotas: las hipotecas siguen bajando
En términos prácticos, la evolución actual se traduce en pequeños alivios para quienes revisan ahora su hipoteca con carácter anual. El euríbor se sitúa casi dos décimas por debajo del nivel de hace un año, lo que permite rebajas moderadas en las cuotas, de entre 20 y 35 euros en función de la deuda pendiente. “La rebaja en las cuotas es real, pero contenida. Si esta tendencia se mantiene en los próximos meses, los hipotecados podrían seguir notando pequeños alivios en sus revisiones, aunque sin cambios drásticos en su economía doméstica”, afirma Laura Martínez, portavoz de iAhorro.
Por ejemplo, en una hipoteca variable de 200.000 euros a 30 años, con un diferencial del 0,60% y revisión anual, la mensualidad pasa de los 843,96 euros que se abonaban desde febrero de 2025 a 824,57 euros tras la revisión actual. Esto supone un ahorro de 19,39 euros al mes y de 232,67 euros al año.
En el caso de un préstamo de 350.000 euros con las mismas condiciones, la cuota mensual se reduce en 33,93 euros, lo que equivale a un ahorro anual cercano a los 407 euros. Cantidades que, aunque no transforman por completo la economía doméstica, sí evidencian cómo pequeñas variaciones del índice tienen un impacto directo y acumulativo en los bolsillos de los hipotecados.
La mirada puesta en los movimientos del BCE
Más allá de la evolución mensual del índice, el foco del mercado está puesto en la política monetaria europea. En su reunión de principios de febrero, el Banco Central Europeo (BCE) decidió mantener los tipos de interés sin cambios y dejar la tasa de depósito en el 2%. La institución reiteró su postura de prudencia y su intención de esperar a nuevos datos antes de introducir ajustes.
Entonces, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, señaló que la situación de la inflación y la economía de la zona euro se encuentra en un “buen punto”, sin señales claras que exijan un cambio inmediato de rumbo. Esta estrategia de cautela ha contribuido a la estabilidad observada en el euríbor en los primeros compases del año. No obstante, el calendario de 2026 incluye varias citas clave, entre ellas la reunión prevista para el 19 de marzo, donde se volverán a evaluar las perspectivas económicas y se adoptarán decisiones sobre los tipos de interés.
“La estabilidad actual del euríbor refleja el enfoque prudente del BCE, que está valorando cada dato económico antes de mover los tipos. Si en las próximas reuniones la inflación sigue moderándose y el crecimiento pierde algo de tracción, es posible que empecemos a ver movimientos —aunque muy leves— hacia recortes. Esto, a su vez, podría traducirse en una ligera presión a la baja sobre el euríbor en los meses finales del año”, finaliza la directora de Comunicación del comparador y asesor hipotecario.
