domingo, 15 marzo, 2026
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Redes de vida: charla con Tricomas del Sur sobre la resistencia cannábica

Para empezar a desandar este camino, me gustaría que nos cuenten sobre la raíz. ¿Cómo y en qué año nace Tricomas del Sur y qué significa para ustedes llevar ese nombre con tanta identidad territorial?

 Nacimos de un grupo de cultivadores. Nuestra primera misión fue el cultivo solidario, dando a conocer los beneficios terapéuticos de la planta y enseñando a la gente a cultivar y hacer su propia medicina. Así fuimos logrando una comunidad que se empoderó. Cuando decidimos fundar la agrupación, el 4 de diciembre de 2022, ya éramos conocidos por nuestra labor en talleres. El nombre Tricomas surge del tesoro deseado de la planta: esos apéndices que contienen los cannabinoides y terpenos que buscamos para sanar.

En su inauguración el mensaje fue muy claro: no pidieron nada para ustedes, sino para los demás. ¿Cómo fue ese momento y de qué manera el “Jardín de Tru-la-la” se convirtió en el espacio de acogida que es hoy?

 En nuestra inauguración, pedimos alimentos no perecederos, artículos de limpieza y ropa para los presos por cultivar. Nuestra sede, el “Jardín de Tru-la-la”, se llenó de productos; la gente entendió el mensaje enseguida. Allí empezamos a buscar intensamente a los presos en penales y comisarías para ubicarlos y asistirlos.

Hay un nombre que siempre resuena en su historia y es el de Stella Núñez. ¿Cómo fue ese primer encuentro y de qué manera su caso marcó un antes y un después en la estructura de la agrupación?

 Nuestra primera visita fue a Stella, algo que jamás olvidaremos. Sus palabras fueron “cuando esté en libertad me voy a unir a la lucha”. Y lo cumplió a rajatabla; hoy es un pilar indestructible. Por el Artículo 14, muchos presos no pueden volver a sus hogares al salir. Ahí es donde el “Jardín de Tru-la-la” se vuelve fundamental: los hospedamos para que no terminen su condena en un penal. Es una tarea difícil, pero entendemos que en ese lugar podríamos estar nosotros.

Estamos en 2026 y el panorama es ambiguo. ¿Cómo conviven con este “gris legal” donde hay personas detenidas incluso teniendo permisos vigentes como el Reprocann?

 Es una realidad inescrupulosa. La persecución llena los cupos de las cárceles y alimenta un negocio redituable. Cuando la realidad te alcanza, lo primero que se rompe es la familia: los menores quedan desamparados. Quienes tienen dinero pagan una defensa; quienes no, quedan sujetos a defensores oficiales que aparecen a los dos años sólo para ofrecerte un juicio abreviado, sin que puedas contar tus razones.

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Su trabajo en el territorio es cuerpo a cuerpo. ¿Cómo logran sostener la logística de las visitas, las rifas y el apoyo económico a las familias que pierden a su sostén de hogar?

 Es arduo. Hacemos rifas, recibimos donaciones y pedimos recursos para llevar a las cárceles y domicilios, especialmente donde hay niñeces. Tenemos una comunidad que colabora, pero siempre nos faltan manos porque las cárceles están llenas. Escuchamos cada historia… la realidad supera a la ficción siempre. No sólo asistimos con alimentos; también vamos a los juzgados a llevar la palabra de quienes no son escuchados, aunque muchas veces a nosotros tampoco nos quieran oír. Pero no desistimos.

Para cerrar, y pensando en un futuro de libertad: ¿Cuál es la meta final de Tricomas ?

 La liberación total de la planta ancestral y de todas las personas encarceladas por elegir cómo sentirse bien. Merecemos una ley justa, respetuosa de los derechos humanos y de las garantías que nos corresponden por el simple hecho de existir. Algún día ya no tendremos que visitar a nadie preso por marihuana.

Cómo colaborar con Tricomas del Sur

La solidaridad es el motor que sostiene a las familias mientras la justicia llega. Tricomas del Sur se financia a través de la autogestión y el apoyo de la comunidad cannábica. Podés sumarte de las siguientes maneras:

 Donaciones: reciben alimentos no perecederos, artículos de limpieza y ropa para entregar en las visitas a penales y a los hogares de los familiares.

 Rifas Solidarias: seguí sus redes para participar de los sorteos que organizan para solventar gastos legales y de asistencia básica.

 Difusión: compartir su trabajo ayuda a romper el estigma y a que más personas se enteren de la realidad de los presos por cultivar.

Seguilos y sumate en Instagram: 👉@tricomas_delsur

Nota Editorial

«Nuestra meta es que ya no tengamos que visitar a ninguna persona presa por marihuana. Merecemos una ley justa que sea respetuosa de los derechos humanos».Tricomas del Sur.

El trabajo de Tricomas del Sur nos interpela a todos los que formamos parte de esta comunidad. No basta con tener un permiso en el celular si el compañero del barrio sigue siendo criminalizado por la misma planta que a otros nos da libertad. La solidaridad es nuestra mejor herramienta política.

Fuentes:

 Entrevista exclusiva realizada por Grace Canale ( Brillando_420 )activista feminista cannabica (Marzo 2026).

 Archivos de la Asociación Civil Tricomas del Sur.

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