El gobernador Martín Llaryora recibió este viernes en su despacho a los dos policías que lograron encontrar a E., la niña de dos años que había desaparecido en Cosquín unas 20 horas antes del hallazgo, ocurrido en horas del mediodía del jueves.
En reconocimiento a su accionar, el gobernador hizo entrega de la resolución que dispone el ascenso extraordinario de ambos policías, además de una distinción honorífica que quedará registrada en sus legajos para Lucas Badra, quien fue promovido de agente a cabo y Franco Cabrera, quien ascendió de sargento a sargento primero.
Llaryora valoró el accionar de las fuerzas de seguridad y remarcó la importancia de respaldar su tarea: “Los buenos son los de azul”, sostuvo, al tiempo que insistió en la necesidad de cuidar, defender y reconocer a quienes trabajan diariamente por la seguridad de los cordobeses.
En otro tramo, el gobernador planteó la necesidad de avanzar en la investigación para esclarecer las circunstancias del hecho y advirtió sobre la preocupación por situaciones similares ocurridas en el país.
En ese sentido, remarcó que, si bien el caso tuvo un desenlace positivo, es fundamental continuar trabajando para comprender qué hay detrás de estos episodios y evitar que se repitan.
Además, planteó la importancia de fortalecer los mecanismos de búsqueda y análisis, incluso con la posibilidad de impulsar equipos especializados a nivel nacional para abordar este tipo de casos.
