Representantes de ambos países iniciaron conversaciones en Islamabad para abordar el conflicto en Medio Oriente, con posturas divergentes sobre puntos clave como el bloqueo de activos y la seguridad marítima.
Los representantes de Estados Unidos e Irán comenzaron una reunión en Islamabad, capital de Pakistán, con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo de paz que mitigue las tensiones en Medio Oriente. El conflicto se intensificó el 28 de febrero tras un bombardeo conjunto estadounidense-israelí en territorio iraní.
El encuentro, desarrollado en territorio pakistaní, transcurre en un clima de desconfianza mutua respecto al cumplimiento de los puntos en discusión. La delegación iraní estableció como condiciones previas el desbloqueo de sus activos financieros y un alto el fuego en Líbano, tras los recientes bombardeos israelíes.
Por su parte, la comitiva estadounidense, liderada por el vicepresidente DJ Vance, prioriza en la agenda la garantía de la libre navegación en el estrecho de Ormuz, un punto crítico para los mercados internacionales debido a su impacto en el precio del petróleo.
En las últimas horas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó declaraciones confrontativas hacia Irán, afirmando que su capacidad militar ha sido severamente mermada. Paralelamente, el gobierno de Israel informó sobre ataques a cientos de objetivos de Hezbollah en territorio libanés.
El equipo negociador estadounidense incluye al enviado especial Steve Witkoff y a Jared Kushner, yerno del presidente Trump. La delegación iraní está conformada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi.
