Miles de personas participaron de un evento gratuito en conmemoración del primer aniversario del fallecimiento del pontífice argentino, liderado por el sacerdote y DJ Guilherme Peixoto.
Una multitud colmó este sábado la Plaza de Mayo en la Ciudad de Buenos Aires para participar de un homenaje al Papa Francisco, al cumplirse el primer aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 21 de abril de 2025. El evento, gratuito y abierto a todo público, tuvo como protagonista al sacerdote portugués Guilherme Peixoto, conocido internacionalmente como el “cura DJ”, quien lideró una propuesta que fusionó música electrónica con mensajes de fe y fragmentos del pensamiento del pontífice argentino.
Desde las primeras horas de la noche, miles de personas se concentraron en el centro porteño, en un operativo que incluyó cortes de tránsito y un despliegue logístico. La convocatoria reunió a asistentes de distintos puntos de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, así como a personas de diversos credos y edades.
El espectáculo, que se extendió por más de dos horas, transformó el espacio histórico en una pista a cielo abierto. Con una puesta que incluyó pantallas gigantes, luces y sonido profesional, el sacerdote mezcló bases de techno con campanas, oraciones y citas del Papa Francisco, generando un clima que combinó recogimiento y celebración. Según estimaciones periodísticas, la asistencia alcanzó cifras multitudinarias, con decenas de miles de personas participando del homenaje.
La iniciativa, impulsada por organizaciones civiles, buscó destacar el legado de Francisco y promover la llamada “cultura del encuentro”, uno de los ejes centrales de su pontificado. El evento se planteó como una experiencia inclusiva, abierta a todos los sectores sociales.
El “cura DJ”, que desde hace años utiliza la música electrónica como herramienta pastoral, evitó los discursos tradicionales. En las pantallas se proyectaron imágenes del pontífice, mientras el público acompañaba con banderas, luces de celulares y aplausos. La propuesta se inscribe dentro de una nueva forma de expresión religiosa que busca dialogar con las generaciones más jóvenes.
La elección de la Plaza de Mayo —escenario histórico de manifestaciones en la Argentina— reforzó el carácter simbólico del encuentro, convirtiéndolo en un espacio de memoria colectiva y resignificación del legado del primer papa argentino.
