La Justicia condenó a Octavio Aráoz de Lamadrid y Luis Ameghino Escobar por tráfico de influencias agravado en el marco de la investigación del asesinato del militante del Partido Obrero.
Un exjuez federal y un exfuncionario judicial fueron condenados a prisión por intentar manipular la investigación del asesinato de Mariano Ferreyra, militante del Partido Obrero asesinado el 20 de octubre de 2010 durante una protesta de trabajadores ferroviarios tercerizados.
El exmagistrado Octavio Aráoz de Lamadrid recibió una pena de cinco años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el delito de tráfico de influencias agravado. Luis Ameghino Escobar, exintegrante de la Oficina de Sorteos de la Cámara de Casación Penal, fue condenado a tres años de prisión condicional e inhabilitación perpetua.
La Justicia consideró probado que ambos participaron en maniobras para favorecer a los acusados por el crimen y tratar de influir sobre jueces de la Cámara de Casación. Además, los jueces ordenaron decomisar 50 mil dólares secuestrados durante la investigación. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el 5 de agosto.
En el juicio intervino el fiscal Marcelo Colombo junto a la auxiliar fiscal Agustina D’Angelo. La investigación sostuvo que, tras el asesinato, se organizó un plan para garantizar la impunidad del entonces líder de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, y otros implicados. Según la fiscalía, el plan incluía manipular el sorteo de la causa y ejercer presión sobre jueces de Casación para intentar revertir procesamientos y liberar detenidos.
El exvicepresidente de Belgrano Cargas, Ángel Stafforini, fue considerado partícipe de la maniobra, pero quedó absuelto porque el delito prescribió. También fue absuelta Susana Rita Planas, exdirectora suplente de Belgrano Cargas.
