El Ministro de Seguridad de Córdoba advirtió que se encuentran trabajando en un perímetro de 240 hectáreas con buzos tácticos y canes. «No hemos dejado de trabajar desde el minuto cero», aseguró.
En una nueva jornada de búsqueda, el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros brindó precisiones sobre el operativo de rastrillaje que se concentra en una zona de difícil acceso del barrio Ampliación Ferreyra, al sudeste de la ciudad de Córdoba, donde la Policía Judicial recolecta evidencias de manera constante para dar con Agostina Vega, la adolescente de 14 años que desapareció el sábado pasado.
El funcionario fue cauteloso pero firme respecto al objetivo de las tareas: «Hoy la única prioridad es encontrar restos o elementos que nos lleven a dar con Agostina. Estamos preservando el lugar básicamente porque es un lugar en el que el fiscal estima que hay pruebas trascendentes para la causa», afirmó Quinteros ante la prensa.
El ministro describió el escenario donde se despliegan más de 150 efectivos, señalando que la geografía del lugar representa un desafío logístico importante para los equipos de rescate y las fuerzas especiales: «Es un terreno complejo porque tiene más de 240 hectáreas. Tenemos al menos tres lagunas, canales activos e inactivos, y muchos lugares con pozos. La topografía es complicada, por eso estamos trabajando con el DUAR y buzos tácticos».
Quinteros también se refirió al malestar de la familia por la falta de comunicación, aclarando que mantiene contacto con el abogado de la querella y el padre de la joven: «Nuestra función es trabajar y encontrar las pruebas que nos pide el fiscal para que puedan esclarecer el hecho».
«Mintió claramente»: el foco sobre Claudio Barrelier
Quinteros fue tajante al referirse a la situación de Barrelier, quien se encuentra imputado por privación ilegítima de la libertad. Según el ministro, el trabajo de los investigadores a través del análisis de domos y cámaras de seguridad fue clave para desarticular las versiones del sospechoso.
«Ha mentido claramente en sus declaraciones. Ha cambiado tres o cuatro veces las versiones: primero planteó que la chica con la que se lo ve entrando a su domicilio era su propia hija, pero la madre biológica de la niña lo desmintió y los padres de Agostina la reconocieron», detalló el ministro.
Asimismo, Quinteros explicó que, ante la evidencia de las cámaras, el sospechoso fue modificando su relato: «Dijo que Agostina había llegado y él solo hizo un nexo para que subiera a otro vehículo. Lo pudimos rebatir rápidamente con el cotejo de cámaras. Luego reconoció que entró y que después se fue. Estamos trabajando sobre una hipótesis clara en la que Barrelier tiene vinculación».
