El delantero nacido en Calchín realiza un tratamiento especial para superar una molestia en el tobillo izquierdo. El cuerpo técnico de la Selección Argentina sigue de cerca su recuperación de cara al Mundial 2026.
A pocos días del comienzo del Mundial 2026, una de las principales preocupaciones en la Selección Argentina tiene nombre y apellido: Julián Álvarez. El atacante cordobés trabaja bajo un plan especial para recuperarse de una molestia en el tobillo izquierdo y poder llegar en plenitud física al estreno de la Albiceleste en la Copa del Mundo.
El futbolista de Calchín arrastra una dolencia desde el tramo final de la temporada europea. Aunque logró mantenerse en competencia y completar varios compromisos con su club, el desgaste acumulado obligó a tomar recaudos en la concentración argentina instalada en Kansas City.
Por esa razón, el cuerpo médico decidió implementar un tratamiento con plasma rico en plaquetas (PRP), una terapia utilizada en el deporte de alto rendimiento para acelerar los procesos de recuperación y disminuir las molestias en zonas afectadas por lesiones o inflamaciones persistentes.
¿En qué consiste el tratamiento con plasma?
El procedimiento se realiza utilizando sangre del propio deportista. Primero se extrae una muestra que luego es sometida a un proceso de centrifugado para separar y concentrar las plaquetas. Ese concentrado contiene factores de crecimiento que posteriormente son infiltrados en la zona comprometida. El objetivo es estimular la regeneración de tejidos, favorecer la cicatrización y reducir la inflamación.
Se trata de una práctica habitual en el fútbol profesional, ya que no implica el uso de sustancias prohibidas y permite acortar los tiempos de recuperación en lesiones musculares, tendinosas o articulares. En el caso de Álvarez, la intención es aliviar las molestias en el tobillo y permitirle recuperar sensaciones sin asumir riesgos antes del inicio del torneo.
¿Llegará al debut de Argentina?
Por el momento, desde el entorno de la Selección transmiten tranquilidad y consideran que la situación no representa una lesión grave. La principal duda pasa por la cantidad de minutos que podrá sumar en los amistosos previos. El cuerpo técnico analiza administrar las cargas de trabajo para evitar una recaída y priorizar que el delantero llegue en las mejores condiciones al debut mundialista. No se descarta que tenga una participación limitada en los encuentros preparatorios o que sea preservado en alguno de ellos.
Una pieza clave para Scaloni
Desde la obtención del Mundial de Qatar, Julián Álvarez se consolidó como una de las piezas fundamentales del seleccionado argentino. Su capacidad de presión, movilidad, sacrificio táctico y aporte goleador lo transformaron en un jugador difícil de reemplazar dentro de la estructura que diseñó Lionel Scaloni. Cada avance en su recuperación es seguido con atención por el cuerpo técnico. A menos de dos semanas del debut frente a Argelia, la evolución del cordobés durante los próximos entrenamientos será determinante para saber si podrá llegar con ritmo de competencia a los primeros compromisos de la Copa del Mundo.
