El Ministerio de Salud recordó la importancia de la donación de plasma inmune o convaleciente por parte de personas que hayan superado la enfermedad.
Ante la presencia de casos de Fiebre Hemorrágica Argentina (FHA), el Ministerio de Salud recordó la importancia de la donación de plasma inmune o convaleciente por parte de personas que hayan atravesado la enfermedad.
Actualmente, la infusión de plasma de personas recuperadas constituye el único tratamiento específico disponible para la FHA. Por ello, resulta fundamental contar con donantes que permitan disponer de este recurso para quienes cursan la infección.
Pueden donar personas entre 18 y 65 años que hayan tenido una infección confirmada de FHA y haya transcurrido al menos un año desde su recuperación. Además, deben pesar más de 50 kilos, encontrarse en buen estado de salud y no presentar determinadas condiciones médicas que contraindiquen la donación.
El plasma se obtiene mediante aféresis, una técnica segura que permite separar y recolectar este componente de la sangre para su posterior utilización terapéutica.
En Córdoba Capital, las personas interesadas pueden dirigirse al Banco Central de Sangre, ubicado en Rosario de Santa Fe 374 (Viejo Hospital San Roque), o comunicarse al teléfono 351-2480189 para recibir asesoramiento.
En el interior provincial, quienes cumplan los requisitos pueden acercarse o contactarse con los servicios de hemoterapia de su hospital provincial de referencia. Asimismo, el Ministerio de Salud desarrolla acciones permanentes para identificar y convocar potenciales donantes.
Cronograma de operativos
- 9 de junio – Cintra: Dispensario Municipal, Rivadavia 691, a partir de las 9.
- 22 de junio – Bell Ville: Hospital Regional José A. Ceballos, Jerónimo del Barco 1300, a partir de las 9.
Es importante destacar que el tratamiento con plasma debe administrarse en los primeros ocho días de evolución de la enfermedad; por lo que también es fundamental el diagnóstico precoz.
Sobre la enfermedad
La Fiebre Hemorrágica Argentina es una enfermedad viral causada por el virus Junín. Se presenta en zonas endémicas de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y La Pampa, donde habita el roedor Calomys musculinus, reservorio natural del virus.
La transmisión ocurre principalmente por contacto con ambientes contaminados por saliva, orina o sangre de estos roedores. El contagio entre personas es excepcional.
