Tras remontar una desventaja de 16 puntos frente a los Spurs, Nueva York se impuso 94-90 para liquidar la serie 4-1 y conquistar su tercer anillo histórico.
La espera de más de medio siglo ha terminado para la ciudad de Nueva York. En el Frost Bank Center de Texas, los New York Knicks se consagraron campeones de la NBA tras derrotar a los San Antonio Spurs por 94 a 90, cerrando la serie final con un 4-1. Este título marca la tercera corona en la historia de la franquicia y el primer campeonato desde 1973.
Jalen Brunson fue galardonado como el MVP de las Finales tras una actuación de 45 puntos, de los cuales 29 llegaron en la segunda mitad y 13 de forma consecutiva durante el último cuarto. Brunson estableció un nuevo récord de puntos para la franquicia en un partido de finales, superando la marca de 38 puntos de Willis Reed en 1970.
Dirigidos por Mike Brown, los Knicks remontaron una desventaja de 16 puntos. Tras un inicio en el que fallaron 16 de sus primeros 18 lanzamientos, el equipo liderado por Brunson y secundado por los 27 puntos combinados de Mikal Bridges y Josh Hart, dio vuelta el resultado en los minutos finales.
En el poste bajo, Karl-Anthony Towns y OG Anunoby neutralizaron el impacto de Victor Wembanyama, quien sumó 19 puntos, 14 rebotes y 5 tapones. Por San Antonio también se destacó Dylan Harper con 25 tantos.
Este campeonato corona una postemporada con 16 triunfos y 3 derrotas, habiendo eliminado previamente a Hawks, 76ers y Cavaliers. Las calles de Manhattan registraron festejos que requirieron intervención policial, y la ciudad se prepara para un desfile triunfal por la Séptima Avenida.
