La querella pidió imputar a Marianela Palmero, concubina del principal acusado, por presunto encubrimiento en el crimen de la adolescente de 14 años.
Córdoba. El proceso judicial que investiga el femicidio de Agostina Vega podría registrar nuevas derivaciones en el corto plazo a partir del pedido de imputación formulado por la querella contra una mujer perteneciente al entorno familiar del principal implicado. La solicitud se fundamenta en la presunción de que la sospechosa posee información clave sobre los sucesos acontecidos en la vivienda de barrio Cofico.
La abogada Fernanda Alaniz, representante legal del padre de la menor damnificada, formalizó la petición de nuevas directivas procesales y peritajes científicos dirigidos hacia Marianela Palmero, concubina de Claudio Barrelier. La hipótesis del sector querellante sostiene que la mujer permanecía dentro de la propiedad al momento en que se perpetró el crimen, lo que vuelve inverosímil la versión de que no detectó anomalías o ruidos.
La investigación de la fiscalía determinó previamente el agravamiento de la situación procesal de Barrelier, imputado por el delito de homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causa y violencia de género. El Ministerio Público Fiscal sostiene que el acusado engañó a la víctima de 14 años, abusó de ella y la estranguló con el posterior fin de ocultar el hecho delictivo mediante el descarte del cuerpo en barrio Ampliación Ferreyra.
La causa mantiene a otros dos hombres privados de su libertad bajo el cargo de encubrimiento agravado. Osvaldo Fasetta, quien alquilaba una habitación en la misma finca, es investigado por su presunta vinculación con llamadas telefónicas destinadas a desviar la búsqueda familiar. A su vez, Soledad Andreani permanece detenida bajo la sospecha de haber provisto el automóvil utilizado para el traslado y abandono del cuerpo de la adolescente.
