La Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela concedió efecto suspensivo a los recursos presentados por Fidulac S.A., paralizando la venta fragmentada de activos de la cooperativa láctea.
Rafaela. La Sala II de la Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y Laboral de Rafaela hizo lugar al recurso de queja interpuesto por Fidulac S.A., firma liderada por el empresario Gustavo Scaglione, y concedió con efecto suspensivo los recursos de apelación y nulidad contra la resolución que había aprobado el pliego de licitación de SanCor.
El fallo paraliza de inmediato el cronograma de venta fragmentada por lotes que había dictado el Juzgado de Primera Instancia a mediados de junio. Aquella resolución preveía la división de los activos en siete lotes independientes —con un valor base total de 52,1 millones de dólares— desglosados en seis plantas industriales y el paquete marcario que incluye insignias como SanCor, Mendicrim, Tolem y Quesabores.
El reclamo de fondo impulsado por Fidulac cuestiona esta división y exige que la compañía sea vendida como una unidad económica integral. El planteo se ampara en el artículo 204 de la Ley de Concursos y Quiebras, el cual estipula que la venta en bloque debe ser la primera alternativa en una quiebra, mientras que la fragmentación constituye una opción subsidiaria que requiere una justificación expresa ausente en el pliego original.
Con esta decisión, el expediente será elevado al tribunal de alzada para resolver la cuestión de fondo, extendiendo la parálisis de una empresa que lleva 60 días inactiva desde la firma de su quiebra en abril. El freno judicial coincide con un escenario laboral en el que en los últimos días se confirmó la desvinculación de 736 de los 914 empleados que integraban la firma al inicio del proceso.
