El peleador irlandés sufrió una lesión en la rodilla derecha durante el primer asalto del evento UFC 329 en Las Vegas.
Las Vegas. El regreso de Conor McGregor a las artes marciales mixtas tuvo lugar en el evento UFC 329, celebrado en el T-Mobile Arena de Las Vegas. El peleador irlandés, que volvía a competir oficialmente tras su alejamiento en 2021, sufrió una lesión en su rodilla derecha al cumplirse un minuto del primer asalto, lo que derivó en una victoria por nocaut técnico para su oponente, Max Holloway.
La pelea comenzó con una patada alta de McGregor. Al caer y apoyar la pierna, su rodilla derecha sufrió una desestabilización estructural que le impidió mantenerse en pie. Holloway, al percatarse de la situación, detuvo su ofensiva y dio aviso al árbitro principal. Ambos atletas intentaron reanudar las acciones, pero las dificultades de McGregor para mantener la guardia y desplazarse llevaron al juez a dar por terminado el combate de forma preventiva para resguardar su integridad física. Holloway se adjudicó la revancha histórica entre ambos.
Tras la pelea, el entorno de McGregor manifestó la frustración del atleta por el infortunio en su retorno. El peleador abandonó las instalaciones del estadio rumbo a un centro médico local, donde será sometido a estudios de alta complejidad e imágenes por resonancia magnética para evaluar la gravedad exacta de la lesión ligamentaria y determinar los plazos de su recuperación.
