La procesión reunió a autoridades, fieles y el párroco Pablo Nasif, quien destacó el valor comunitario de la celebración.
Villa Carlos Paz vivió este jueves uno de los momentos más emotivos de sus fiestas patronales con la tradicional procesión en honor a la Virgen del Carmen, patrona de la ciudad.
En esta oportunidad, además, la comunidad celebró los 70 años de vida de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, un templo que se ha consolidado como testigo y pilar fundamental del crecimiento de la ciudad.
La celebración contó con la presencia del intendente Esteban Avilés, autoridades municipales, representantes de instituciones locales y una importante participación de fieles que acompañaron todo el recorrido por las calles de Villa Carlos Paz.
En ese contexto, el párroco Pablo Nasif compartió su alegría por una nueva celebración patronal y destacó el profundo significado que tiene la Virgen del Carmen para la historia carlospacense.
“Una alegría poder celebrar a la Señora, la Virgen, con la historia que tiene. Nace en la ciudad y nace una historia de Carlos Paz de la mano de María también. Y la nombra no solo como patrona después, hace 70 años recién, patrona de la parroquia, que cumple 70 años este año, sino que mucho antes es patrona de la ciudad, como la nombró el fundador de la mano de su esposa.”
El sacerdote remarcó que estas celebraciones permiten fortalecer el sentido de pertenencia y recordar las raíces de la comunidad.
“Creo que es una alegría. Habla de nuestra identidad también, habla de tener memoria de la historia. Y qué lindo que podamos vivir estos festejos así.”
Nasif también puso en valor la intensa agenda de actividades que acompañó la semana patronal.
“Estamos llenos de festejos siempre, y qué bueno poder festejar. Son festejos especiales, cargados de alegría. Creo que nos hace bien como pueblo, como sociedad, poder renovar motivos para celebrar, para alegrarnos.”
Además, destacó que estas celebraciones permiten dejar de lado las diferencias y fortalecer la unidad.
“Nos permite unirnos, dejar de lado diferencias. Y más cuando va Argentina, revalorizar el valor de la unidad, el valor de la camiseta. Poder transpirar la camiseta juntos. Creo que seguiremos sacando el jugo de todo lo que nos está enseñando este momento.”
Durante la entrevista también surgió una referencia al presente deportivo de la Selección Argentina, que el sacerdote utilizó como ejemplo para reflexionar sobre los valores comunitarios.
“Yo creo que hay muchos análisis, pero lo que nos está mostrando, una vez más, el deporte es la capacidad de trabajar en equipo, pelear hasta el final. Nos están enseñando un montón de cosas que creo que, ojalá, con el tiempo podamos terminar de aprender y ampliar el horizonte para otros ámbitos de la cultura, de la sociedad y también de la Iglesia.”
Finalmente, dejó un mensaje cargado de esperanza.
“Así que alegrarnos, confiando en que ojalá ganemos el domingo y, si no, celebrar con alegría el poder pelear hasta el final con la misma garra.”
