El piloto argentino de 21 años participó de una sesión de fotos para la revista europea Elle y habló sobre su personalidad, su adaptación al automovilismo europeo y sus objetivos deportivos.
El piloto argentino Franco Colapinto, de 21 años, participó en una sesión de fotos para la revista europea Elle, en la que también brindó una entrevista sobre su vida fuera de los circuitos de Fórmula 1. Actualmente, Colapinto es piloto de la escudería Alpine.
En la conversación, Colapinto se describió como una persona impaciente y ansiosa, que va «a fondo durante todo el día». Esta intensidad, que considera necesaria para competir a más de 300 kilómetros por hora, también se refleja en su rutina diaria debido a los viajes y cambios de escenario que implica su profesión.
El piloto señaló que «a veces cuesta recordar que también hay que parar» y afirmó que «estamos todos un poco pasados de revoluciones». Estas declaraciones se enmarcan en una reflexión sobre los ritmos de la vida moderna.
Colapinto también comparó su temperamento con el de los europeos, a quienes describió como «bastante más fríos». En sus inicios, reconoció que le costaba controlar sus reacciones: «Yo tenía la sangre muy caliente y cada cosa me la tomaba a pecho». Explicó que en la Fórmula 1 se necesita mantener la mente fría y no dejar que las emociones dominen las decisiones en la pista.
El piloto indicó que sus metas a corto plazo son seguir creciendo en la Fórmula 1 y conseguir un podio en el futuro cercano. A largo plazo, mantiene el objetivo de ser campeón del mundo, y afirmó que sabe que aún le queda mucho por aprender y un camino por construir junto a su equipo.
