El Gobierno de Estados Unidos oficializó un cupo extraordinario de importación de 300.000 toneladas de carne vacuna magra sin aranceles. La medida, que regirá desde septiembre de 2026, deja afuera a Argentina por su cupo propio y beneficia a Brasil y Paraguay.
Washington, EE.UU. El Gobierno de los Estados Unidos oficializó ayer la apertura de un cupo de importación extraordinario de 300.000 toneladas de carne vacuna magra sin aranceles. La iniciativa busca incrementar la oferta destinada a la elaboración de carne molida y bajar los costos al consumidor interno ante la baja histórica del stock ganadero estadounidense.
La medida entrará en vigencia el 1° de septiembre de 2026 por un período de 90 días, divididos en tres tramos mensuales de 100.000 toneladas bajo la modalidad de asignación por orden de llegada. No obstante, el diseño técnico de la norma dejó al margen a la Argentina e impactó directamente en el flujo comercial regional.
La exclusión argentina responde a que la disposición aplica de forma exclusiva al contingente denominado «otros países o áreas». Argentina ya cuenta con un cupo específico asignado por tratados de 100.000 toneladas anuales para 2026, lo que la inhabilita para participar del nuevo beneficio. Por el contrario, países como Brasil y Paraguay, que no poseen una cuota individual de envergadura y habían agotado su cupo para terceros países, quedan en posición de aprovechar de forma inmediata la ventana comercial.
Para la industria exportadora de Brasil, el anuncio representa una oportunidad clave para redirigir volúmenes ante las restricciones y salvaguardias que enfrenta actualmente en mercados como China y la Unión Europea. Por su parte, la medida genera resistencias internas entre los productores agropecuarios estadounidenses, quienes señalan que el ingreso masivo de producto importado desincentiva la recuperación del rodeo local.
