Washington bombardeó la isla de Larak, en Irán, tras un mes de tregua. Teherán respondió con ataques contra dos bases militares estadounidenses en Jordania.
Estados Unidos llevó a cabo un ataque contra la isla iraní de Larak, según informaron fuentes oficiales. La acción se produjo después de un mes de tregua y de intentar una embestida comercial. Sin previo aviso, Washington atacó la isla, y la respuesta de Irán fue contundente contra dos bases militares estadounidenses en Jordania.
Este hecho se enmarca en la política exterior del presidente Donald Trump, quien ha alternado avances y retrocesos en su relación con Irán. A dos meses de las elecciones de medio término del 3 de noviembre, en las que se renovarán la Cámara de Representantes y el Senado, las encuestas indican una posible derrota para el Partido Republicano. Según los sondeos, el Partido Demócrata aventaja al Republicano por entre 7 y 11 puntos, y la desaprobación de Trump asciende al 60 por ciento del electorado.
De confirmarse la derrota, Trump enfrentaría la pérdida de poder en el Congreso, lo que podría derivar en un juicio político. El presidente ya fue condenado en 2024 por 34 delitos en el caso Stormy Daniels. Ante este escenario, se especula con dos posibles reacciones: moderarse y buscar diálogo con los demócratas, o desconocer los resultados y gobernar por decreto.
En el plano interno, la interna del Partido Republicano podría intensificarse, con líderes que buscarían despegarse del presidente de cara a 2028. Además, la población estadounidense enfrenta crisis económicas, con una inflación del 4 por ciento anual, desocupación creciente, problemas de vivienda y aumento de combustibles por la guerra en Medio Oriente. El 80 por ciento de la población se opone a la guerra en la región.
El impacto de esta situación en la política argentina, en particular en el gobierno de Javier Milei, alineado con Trump, es una incógnita.
