Dos bebés de sexo femenino fueron intercambiadas al nacer en 1977 en la Maternidad Provincial de San Vicente. En 2021, pruebas de ADN confirmaron el hecho. La Provincia deberá indemnizar a tres mujeres por daño moral. Una de las madres relató a Canal 10 el recorrido hasta dar con su hija biológica 44 años después.
En 1977, dos bebés de sexo femenino fueron intercambiadas al nacer en la Maternidad Provincial de San Vicente, en Córdoba. Durante 46 años, dos familias criaron hijas no biológicas. En 2021, pruebas genéticas confirmaron la equivocación. La Provincia deberá indemnizar a tres mujeres por daño moral.
Una de las madres implicadas, identificada como Nicole, relató a Canal 10 cómo fue el día del parto. Según su testimonio, no pudo ver a su bebé recién nacida: «La sentí cuando la llevaban llorando por los pasillos. Y después yo la estuve pidiendo más o menos desde el horario de que nació, a las 4 de la mañana, hasta las 10 y media de la noche. Me decían, ‘no, porque tu hija está en incubador, ha nacido mal’. Y mi hija no ha nacido mal, porque a mi hija no dio tiempo a llevarla a la sala de parto, no me dieron tiempo. O sea, que nació en la sala de espera, donde yo estaba esperando con los dolores», expresó. Fue en ese momento en que se produjo el intercambio de las niñas.
Nicole sostuvo que desde el primer contacto con su bebé notó que algo no estaba bien. «Cuando me la entregaron y yo la vestí, sentí algo como un rechazo. Después cuando me dieron de alta, igual, yo sentía que no era mi hija», afirmó. La madre atravesó esa incertidumbre durante años. «Mi esposo me dijo, ‘no, tenés que ir a una psiquiatra porque no puede ser eso lo que me estás diciendo’», agregó.
En 2021, Nicole y su hija, que entonces tenía 44 años, se sometieron a un estudio de ADN en una clínica de Nueva Córdoba. Los resultados confirmaron la sospecha. «Corrí hacia ella y le dije ‘no me abandones’. Y me dijo ella ‘no te voy a abandonar, mamá’. Bueno, fue algo feo para mí. Me auxiliaron los médicos, porque yo me sentía muy mal. Quería que sea mi hija. No quería que salieran en esos estudios que no era mi hija. Pero yo lo sabía por dentro que no era mi hija», relató.
Tras la confirmación, Nicole inició un recorrido legal para encontrar a su hija biológica. Su abogado, Fabián Sosa de los Santos, explicó: «A partir de ese ADN en el cual no hay ningún vínculo biológico entre Nicole y su hija de crianza, comenzamos a cotejar los ADN de ellas con el Banco Nacional de Datos Genéticos de Buenos Aires, donde están todos los datos genéticos de los familiares de los desaparecidos de la dictadura. Cotejados todos esos datos genéticos, nos avisan de allá que no tienen ningún vínculo con desaparecidos. Entonces acá es negligencia, error, impericia en los dependientes de los empleados de esa maternidad, que habían intercambiado dos o más bebés».
El abogado agregó: «Entonces comenzamos a hacer la búsqueda a través del CONADI. Descartaron los varones, ubicaron qué mujeres habían nacido ese mismo día, solicitaron que den voluntariamente muestras del ADN. Ahí aparece la hija biológica de Nicole, pero de la hija de crianza todavía no se sabe quiénes son sus padres, quién es su familia. Y ahí comenzamos otro periplo para comenzar a obtener muestras de ADN de los hermanos de esta persona que apareció, de la verdadera hija de Nicole, que nos dieran muestras de ADN para cotejar, para ver si entre dos familias se cambiaron los bebés».
Luego de obtener el ADN de una de las hermanas de la mujer aparecida, se concluyó que en la Maternidad Provincial de San Vicente se produjo un intercambio de dos bebés.
Nicole relató el momento del encuentro con su hija biológica: «Yo la esperaba siempre, con una desesperación. Yo lo llevaba por dentro de mi alma. Que yo tenía una hija y no sabía dónde estaba. Que yo estaba creciendo otra niña. Yo lo sabía todo, pero no me pregunten cómo. Sentí algo muy especial. Que mi hija esté ahora conmigo es otra cosa. Pero también amo a mi hija. La otra la amo también. Pero… Ahora me siento bien, tranquila. Ya Dios me puede llevar cuando quiera porque yo encontré a mi hija».
