En la promoción de ‘Hechizo de amor: La magia continúa’, la actriz detalló en un pódcast los alimentos que consume para mantenerse saludable.
A los 62 años, Sandra Bullock se encuentra en la promoción de Hechizo de amor: La magia continúa (Practical Magic 2), secuela del clásico que protagonizó con Nicole Kidman en 1998. Durante las últimas semanas, la actriz habló sobre su regreso al personaje de la bruja Sally Owens y se refirió a diversos aspectos de su vida personal, entre ellos su alimentación.
En una entrevista en el pódcast Good Hang with Amy Poehler, Bullock respondió a una sección de preguntas rápidas sobre cómo consume proteína. «Yogur griego», dijo. «Yogur griego espeso, 0% de grasa», agregó. Este lácteo combina proteínas, calcio, probióticos y vitamina B12.
La actriz también mencionó que incluye proteína en sus almuerzos mediante «una buena ensalada de pollo desmenuzado» y que añade «pequeños péptidos de proteína» a sus cafés matutinos. Ante esto, Amy Poehler señaló: «Siempre intento descifrar cómo incluirla». Bullock advirtió: «En diez años vamos a descubrir que nos excedimos y nos crecieron unos ojos internos».
Hechizo de amor: La magia continúa reunió a Bullock y Kidman 28 años después de interpretar a las hermanas Sally y Gilliam Owens. La película recaudó 46 millones de dólares a nivel mundial en su debut. En diálogo con The New York Times, Bullock declaró: «Nunca en un millón de años pensé que haríamos una secuela o que yo querría hacerla. Yo pensaba: ‘Dios, ¿por qué repetiríamos eso? Nos destrozaron’. Luego el mundo cambió, y la conversación cambió».
El proyecto marcó el regreso de Bullock a Hollywood tras la muerte de su pareja, el fotógrafo Bryan Randall, el 5 de agosto de 2023 a los 57 años. Randall había sido diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) y decidió mantener su enfermedad en silencio. Bullock respetó su decisión y compartió la situación tiempo después con su hermana Gesine Bullock-Prado y sus amigas Jennifer Aniston y Amanda Anka.
En el pódcast SmartLess, Bullock expresó: «Creo que en la etapa de su vida en la que se encontraba, tanto física como mentalmente, empecé a llorar la muerte de Brian cuatro años antes de que falleciera». Y añadió: «Mi persona se fue mucho antes que el cuerpo. Creo que nunca lo asimilé hasta después de su muerte, porque uno se encuentra atrapado en una especie de cinta transportadora».
