El árbitro Andrés Gariano dirigió por primera vez un clásico entre Boca y Racing, correspondiente a la Copa Argentina. El partido finalizó 3-2 a favor de Boca. Gariano sancionó nueve faltas para Boca y cinco para Racing, y amonestó a Tomás Conechny, Matías Zaracho y Enner Valencia.
El árbitro Andrés Gariano dirigió por primera vez un partido entre Boca y Racing, correspondiente a la Copa Argentina. El encuentro se disputó en el marco de un fin de semana con controversias arbitrales, tras la final de la Supercopa Internacional entre Rosario Central y Estudiantes.
Previo al partido, Gariano declaró a TyC Sports: «Me gané dirigir este partido. Esperamos estar a la altura de las circunstancias». Sus antecedentes incluían una dirección en un partido de Boca (victoria 4-0 ante Defensa y Justicia) y dos en partidos de Racing (victoria 1-0 ante San Martín de Formosa y derrota 3-1 ante Central Córdoba).
Durante el encuentro, el árbitro sancionó nueve faltas a favor de Boca y cinco para Racing. Amonestó a Tomás Conechny y Matías Zaracho, de Racing, y a Enner Valencia, de Boca, este último por quitarse la camiseta en el festejo. La amonestación a Zaracho se produjo a los 21 minutos del segundo tiempo, cuando el jugador se demoró en salir tras ser reemplazado, aplicando el nuevo criterio reglamentario vigente desde junio.
Desde Racing reclamaron una posible falta previa al segundo gol de Boca, convertido por Valencia. En la jugada, el arquero Facundo Cambeses impactó contra Marcos Rojo, quien quedó sentido. Los jugadores de Racing reclamaron una falta de Valencia sobre Rojo. El VAR, a cargo de Lucas Novelli, no intervino en los 90 minutos.
El tercer gol de Valencia se marcó en el último minuto de descuento, con cinco minutos agregados. Gariano no tuvo incidencia en el resultado final, según el análisis de las jugadas.
