Pedro Fernández Sarmiento, conocido futbolísticamente como Dro, ya es oficialmente jugador del PSG. Aterrizó el domingo en París y el lunes pasó los trámites preceptivos como la revisión médica antes de que este martes se divulgara el traspaso. Al final hubo una negociación y se llegó al acuerdo por una cifra, de algo más de 8 millones de euros, y se evitó la fórmula hostil del pago de la cláusula de rescisión, que era de 6 millones.
Las buenas relaciones entre Joan Laporta y Al Khelaifi, el mandatario del PSG, pavimentaron una salida amistosa que evita el pago de impuestos tanto al club parisino como al jugador, que es quien debía depositar el importe de la cláusula. Como contrapartida, el Barça ingresa un poco más. El centrocampista gallego de ascendencia filipina, de 18 años recién cumplidos, ve multiplicado su salario de forma considerable en la capital de Francia. Firma hasta 2030.
Fermín Lopez celebra con Dro Fernández el gol que acababa de marcar al Olympiacos en el Estadi Lluís Companys en la Champions. / Siu Wu / EFE
¿Va a jugar más que en el Barça? En ello confía el futbolista representado por Iván de la Peña, amigo íntimo de Luis Enrique. Ambos compartieron staff técnico en la Roma y es evidente que esa conexión ha sido decisiva para la marcha de Dro, un chico en el que tenía muchas esperanzas Hansi Flick y la dirección deportiva del FC Barcelona. El cabreo del alemán cuando Dro le comunicó su determinación a salir fue, de hecho, más explosiva de lo que ha trascendido.
También molestó a Joan Laporta, que el domingo, en Catalunya Ràdio, exteriorizó la decepción interna de todos. «Es una situación desagradable. Teníamos acordada otra solución para Dro para cuando cumpliera los 18 años y sorprendentemente su agente nos dijo que no podíamos cumplir lo que habíamos quedado», dijo.
Gol en su debut
Dro saltó del juvenil B directamente al primer equipo, sin pasar por el filial. Flick se lo llevó a la gira asiática de verano y debutó marcando un gol ante el Vissel Kobe, en Japón. Mantuvo dinámica profesional, pero a lo largo del curso apenas llevaba disputados 148 minutos repartidos en cinco encuentros (cuatro de LaLiga y uno de la Champions League). Le decepcionó en particular no disputar ni un minuto en la ronda de Copa ante el Guadalajara.
Ahí empezó a valorar las ofertas que le llegaban de Inglaterra y Alemania, pero ninguna le convenció tanto como la del PSG. No jugó tampoco en la Supercopa y a la vuelta de Arabia Saudí dio a conocer su intención de salir, aunque no reveló el destino. Lo mantuvo tan oculto como pudo. Su decisión pilló por sorpresa al cuerpo técnico y a la dirección deportiva.
«Si quieres jugar en el Barça has de estar al cien por cien, con todo tu corazón. Eso es lo que quiero decir a quienes están con nosotros y a los que vengan en el futuro: han de vivir por defender estos colores; eso es lo que deseo ver, y a los que no, no les quiero», proclamó Flick en una rueda de prensa en la que no escondió su decepción con Dro. «Son adultos, pueden tomar decisiones, tienen gente en su entorno que les induce… no voy a decir nada más».
El club permitió al jugador entrenarse en solitario en la Ciutat Esportiva de Sant Joan Despí en los últimos días. Hasta ahora, que ha tomado vuelo hacia un destino en que la competencia es también rabiosa.
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