Una semana después de tumbar la investidura de María Guardiola en la Asamblea, Vox ha trasladado este viernes que el acuerdo con el PP en Extremadura está «cada día más cerca», en un momento en el que el calendario político añade presión a la negociación.
El líder de Vox en Extremadura, Óscar Fernández Calle, ha aprovechado su comparecencia en Cáceres para lanzar un mensaje de acercamiento a los populares. Lo ha hecho a dos días de las elecciones de Castilla y León, en un contexto que da especial relieve político a sus palabras.
Fernández Calle ha defendido que, cuando PP y Vox han hablado «con discreción» y sin «injerencias exteriores», los acuerdos han llegado «de manera fácil». Sobre esa idea, ha insistido en que su partido trabaja con el objetivo de cerrar cuanto antes un acuerdo de gobierno para la comunidad y ha presentado la fase actual de contactos como el marco más adecuado para avanzar en la negociación.
Un cambio de tono tras el bloqueo
El dirigente de Vox ha asegurado que su partido lleva tiempo trabajando en ese entendimiento: «Estamos desde hace tiempo en el marco que creemos ideal para llegar a ese acuerdo», ha afirmado, antes de añadir que su partido desea que Extremadura tenga gobierno «cuanto antes». Ha recordado que las medidas que reclama su formación para cerrar un pacto están sobre la mesa desde enero.
Las declaraciones llegan solo una semana después de que se abriera un nuevo periodo de incertidumbre política en Extremadura. Tras ese fracaso en la investidura, se activó la cuenta atrás de dos meses para intentar desbloquear la situación antes de una eventual repetición electoral.
En ese escenario, Fernández Calle ha recalcado que su partido no quiere unas nuevas elecciones y ha asegurado que su objetivo es que la región tenga un gobierno lo antes posible. «Nosotros no estamos por la labor de que haya unas segundas elecciones. Queremos que haya un acuerdo de gobierno y que sea cuanto antes», ha afirmado.
El portavoz también ha vinculado esa posibilidad de acuerdo con la forma en la que se llevan a cabo las negociaciones, que deben hacerse «de tú a tú», «mirándonos a la cara unos a otros», con intercambio de información y al margen de los medios de comunicación. A su juicio, ese cambio de marco ha favorecido el acercamiento entre ambas partes.
Aprobación de un decreto ley
Por otro lado, Vox ha anunciado la aprobación conjunta de un decreto ley con la Junta de Extremadura para garantizar el funcionamiento de la Administración regional durante este periodo de interinidad. Según ha explicado, lo aprobado modifica la Ley 4/2015 para permitir que la Junta pueda seguir tramitando subvenciones y otras medidas, de modo que los procedimientos no se paralicen y los ciudadanos no se vean perjudicados mientras no haya un gobierno plenamente constituido.
«Lo que hacemos es garantizar el funcionamiento de la administración pública en este periodo», ha señalado. En la misma línea, ha resumido el alcance de la medida al afirmar que se trata de que «la administración pueda seguir administrando» y de que «los ciudadanos no se vean en modo alguno perjudicados».
Vox ha señalado que la aprobación del decreto es una prueba de que, cuando las conversaciones se desarrollan con discreción, los resultados llegan incluso «en tiempo récord».
Entre otras cuestiones, la nueva norma facilita la firma de convenios, la tramitación de expedientes necesarios para la actividad administrativa, la canalización de fondos públicos y la gestión de procesos selectivos o de necesidades de personal ya comprometidas. El texto también ha advertido de que la regulación anterior podía poner en riesgo el cumplimiento de plazos ligados a fondos finalistas y afectar a áreas esenciales como la sanidad, la vivienda, la industria, la educación o los servicios sociales.
Ayudas, subvenciones y empleo público
En materia de subvenciones, el decreto-ley ha permitido dar continuidad a ayudas directas dirigidas a entidades públicas y privadas que desarrollan actividades de interés general, sobre todo en ámbitos vinculados a los servicios sociales, la inclusión, la atención a la discapacidad o las personas mayores.
Uno de los principales escollos que han llevado a la Junta a impulsar esta reforma ha estado en el ámbito educativo y, en concreto, en la convocatoria de oposiciones de maestros prevista para este año. El Ejecutivo ha defendido que la situación de interinidad no podía bloquear actuaciones ordinarias sujetas a plazos legales o ligadas a ofertas de empleo público ya aprobadas.
Ahí se encuadra la convocatoria de 304 plazas para el Cuerpo de Maestros, cuya tramitación había quedado bajo sospecha por las limitaciones de la ley de transición entre gobiernos. La consejera de Educación, Mercedes Vaquera, ya había defendido esta semana la continuidad del proceso al considerar que se trata de una actuación ordinaria de la consejería y de un asunto de «interés general y de urgencia».
La norma permitirá así que la Junta mantenga su actividad ordinaria mientras sigue abierto el proceso para formar gobierno, de modo que la interinidad no paralice expedientes ni afecte a los ciudadanos, mientras la negociación con el PP sigue abierta y con un acuerdo que está ahora «cada día más cerca» tras la investidura fallida de Guardiola.
Abascal avala el acuerdo con el PP
Santiago Abascal ha defendido este viernes el acuerdo «concreto» y «puntual» alcanzado con el PP en Extremadura para que la administración autonómica «funcione con normalidad» mientras la Junta permanece en funciones.
Preguntado por los periodistas, Abascal ha evitado dar por hecho que el pacto definitivo para la investidura esté cerrado. De hecho, ha reconocido que no sabe si ese acuerdo final «está cerca o lejos». Aun así, ha aplaudido el paso dado en Extremadura y lo ha presentado como una prueba de que Vox y PP pueden entenderse.
En esa misma línea, el líder nacional de Vox ha asegurado que esos acuerdos se producen «todos los días» cuando se trata de defender los intereses de los ciudadanos. Sin embargo, ha enmarcado el pacto extremeño en una circunstancia muy concreta: que, en sus palabras, «no estaba Génova 13 y la dirección nacional del PP produciendo interferencias y poniendo zancadillas».
Abascal ha confiado en poder «seguir hablando» para «responder a la voluntad de los extremeños, aragoneses y a partir del domingo los castellanos y leoneses para construir una alternativa». Al mismo tiempo, ha pedido «respeto» al PP y ha rechazado que los populares actúen como si tuvieran «el derecho de pernada sobre Vox» o una supuesta obligación de recibir sus votos.
