La empresa confirmó el cierre definitivo de su fábrica en San Juan, lo que implica despidos y marca un punto final tras dos años de merma productiva y un reciente cambio societario.
La empresa Tía Maruca confirmó el cierre definitivo de su principal planta de producción, ubicada en Albardón, provincia de San Juan. La medida conlleva el despido de decenas de trabajadores, después de 20 años de actividad en esa localidad.
La decisión se produce en un contexto donde la empresa había ingresado en un concurso de acreedores, enfrentando complicaciones económicas. Según la información disponible, la firma registró una marcada merma en sus ventas en el mercado interno en los últimos tiempos. A esto se sumaron aumentos significativos en los costos de materias primas clave, como la harina y el azúcar, así como la falta de financiamiento y la presión impositiva.
La histórica marca de galletitas, fundada en 1998 por Alejandro Ripani, había experimentado un cambio en su composición societaria durante el año 2024. En esa oportunidad, Ripani vendió el 50% de las acciones a Argensun Foods, una importante firma del sector de girasol confitero.
El cierre de la planta en San Juan pone fin a una etapa para la empresa, luego de dos años de una producción sostenidamente a la baja.
