El Ministerio de Justicia y Trabajo citó a las autoridades del TSJ y al gremio de los Judiciales tras cuatro meses de medidas de fuerza.
El Ministerio de Justicia y Trabajo de la Provincia de Córdoba resolvió intervenir de manera directa en el extenso conflicto que mantiene paralizadas diversas áreas del Poder Judicial. Por instrucción del ministro Julián López, la Secretaría de Trabajo convocó a una audiencia formal entre los representantes de la Justicia de Córdoba y la Asociación Gremial de Empleados del Poder Judicial (AGEPJ).
El objetivo oficial de la convocatoria es abrir un «proceso de diálogo constructivo» que permita destrabar la situación y normalizar de manera urgente la prestación del servicio, afectado por las medidas de fuerza que los trabajadores vienen sosteniendo en reclamo de mejoras salariales.
Tras conocerse la convocatoria, el secretario general de AGEPJ, Federico Corteletti, se refirió a la situación. El dirigente gremial vinculó el llamado de la Provincia a la persistencia del plan de lucha: «Entiendo que la profundización del conflicto, la paralización del Poder Judicial en muchas áreas y las medidas que venimos realizando hace cuatro meses, han generado esta instancia.»
Corteletti afirmó que el sindicato siempre buscó una mesa de negociación y señaló la demora en la respuesta estatal. «Aclaro que el diálogo lo venimos pidiendo desde el día uno. Venimos pidiendo recomposición salarial y hasta ahora no habíamos tenido respuesta. Entendemos que esto debió haberse hecho antes porque nosotros no tenemos paritarias o un convenio que ordene el conflicto en el Poder Judicial», sostuvo.
El secretario general detalló que en el último cuatrimestre solo mantuvieron dos reuniones con el Tribunal Superior de Justicia (TSJ). En el último encuentro, ocurrido hace unos veinte días, desde el Alto Cuerpo les manifestaron que, si bien los recursos dependen del Poder Ejecutivo, existía la intención de formular una propuesta. De cara a la audiencia, Corteletti declaró: «Ojalá haya intenciones reales de resolver el conflicto y no sean meras herramientas de dilación».
